martes, 3 de julio de 2007

Acusa a la Policía de dibujar «con falsedades» un personaje




JUICIO POR UNA MASACRE / Las conclusiones / RABEI OSMAN 'EL EGIPCIO'
 
Acusa a la Policía de dibujar «con falsedades» un personaje
 
El letrado Endika Zulueta defiende que el perfil del procesado no se corresponde con el de un peligroso islamista, sino que fue fabricado
 
MANUEL MARRACO

MADRID.- Durante 57 sesiones de juicio, la Policía y la fiscal han dibujado un perfil de El Egipcio que sólo con «interpretaciones forzadas» y «falsedades» puede encajar con el Rabei Osman que se ha sentado en el banquillo. «A costa de calificativos, se ha pretendido transformar la persona de Rabei Osman en el personaje de El Egipcio», afirmó ayer su abogado, Endika Zulueta, en el informe final con el que pidió la absolución del presunto cerebro del 11-M.

Tras encomendarse al esperanzador guión de Doce hombres sin piedad, el letrado reconoció que el punto de partida de El Egipcio estaba lejos de la absolución: le grabaron afirmando que el 11-M fue idea suya, le intervinieron un papel con la fecha del atentado junto a las palabras mártir y explosivo y detectaron que una cuenta de correo con la fecha de la masacre fue activada antes de que esta se produjera. Aplicado el Código Penal, 38.000 años de prisión como inductor, según la Fiscalía.

Zulueta acabó afirmando que ni uno de esos tres datos tan llamativos era cierto, pero antes prefirió atacar ese perfil de «peligroso islamista del que hay que protegerse» elaborado por la Policía. «No han dado opiniones subjetivas sino que, para crear ese perfil se han falseado los hechos. No interpretado de forma torticera, falseado».

El listado de esas supuestas falsedades recogidas en los informes policiales incluye que Rabei se especializó en explosivos durante su estancia voluntaria en el ejército egipcio, que estuvo en prisión, que viajó a Afganistán y que se integró en la Yihad Islámica egipcia. La biografía que trasladó al abogado el propio embajador de Egipto era mucho menos interesante. Sólo la mili obligatoria y en tareas administrativas, ningún antecedente penal, sin datos sobre su actividad yihadista ni de su viaje a Afganistán.... «La versión de un peligro terrorista que recorre Europa creando células terroristas no tiene pruebas que la sustenten», concluyó.

El siguiente paso fue afirmar que, aun aceptando que el gran hermano policial montado por España, Francia e Italia retrataba un peligroso islamista, no existen datos que lo liguen en concreto con la masacre.

Sobre los testigos, destacó la inconsistencia de los dos únicos que han declarado algo al respecto. En cuanto a los peritos, y al margen de las traducciones, destacó que ninguno ha hablado de Rabei Osman. «Bueno, sí. Han hablado para decir que sus huellas no están». A continuación, encaró lo que antes han tenido que afrontar los otros dos supuestos cerebros de la masacre, la comisión rogatoria extranjera que les llevó a prisión.

El letrado fue acumulando razones para que los magistrados prescindieran de todo lo que tuviera remitente de Milán. Sobre la nota «11-03-04/mártir/explosivos», el letrado afirmó que nunca se hizo un pericial de escritura «porque ese papel no existe».

«¿Qué nos queda?», se preguntó el letrado. «Las grabaciones». Zulueta prefirió no recrearse. Se limitó a recordar que ni los traductores del tribunal ni los de la propia Policía española oyeron aquello del «el hilo de Madrid es mío».

Su esquema fue claro. La Comisión Rogatoria es nula; si es válida, ésa no es su voz; si es su voz, no dice que los atentados de Madrid fueron idea suya; y si lo dice, es una fanfarronada. «Delirio de grandeza se llama a eso en psiquatría. Que gano 1.000 euros al día, que tengo un ventilador que mata americanos...», dijo en referencia a otras conversaciones interceptadas.

El abogado intentó ponérselo fácil a los magistrados. No tienen más que hacer lo que ya hizo la Justicia belga, que prescindió de la traducción italiana tras detectar «importantes divergencias» con otros expertos. Como en el juicio del 11-M.

Zulueta no volvió al guión de Doce hombres sin piedad para cerrar su intervención, pero sí pidió al tribunal que llegara a la misma conclusión. Inocente.

ARGUMENTOS DE SU DEFENSA

La Comisión Rogatoria es nula; si fuese válida, no se escucha la frase «el hilo de Madrid es mío»; si lo dice, sería una fanfarronada, un «delirio de grandeza».

La Justicia belga ya prescindió de la traducción italiana tras detectar «importantes divergencias» con otros expertos.

 
 

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