jueves, 31 de mayo de 2007

Datadiar: Miércoles 30 de Mayo de 2007

 


Miércoles 30 de Mayo de 2007

Detectan errores en la traducción italiana

Dos intérpretes que tradujeron por segunda vez las conversaciones en las que el acusado Rabei Osman El Sayed, "Mohamed El Egipcio", se atribuía la autoría intelectual del 11-M, aseguraron en la cuadragésimo cuarta sesión del juicio por los atentados, que la traducción italiana tiene "graves errores", pero sí reconoció que "estaba al tanto" de lo que iba a ocurrir.

Los intérpretes, que son los que habitualmente realizan la labor de traducción en el juicio. Uno de ellos es interprete y traductor y trabaja en la Oficina de Lenguas del Ministerio de Justicia. El otro perito es egipcio, también es traductor e intérprete y ejerce desde hace más de 13 años.

Ambos peritos tradujeron, entre otras, las conversaciones ambientales que "El Egipcio" mantuvo con su discípulo Yahia Mouad Mohamed Rajah cuando convivieron juntos en Milán (Italia), donde fue detenido el 7 de junio de 2004, y, según dijeron, "el 90 por ciento de la trascripción tiene poco que ver con las traducciones italianas".

"Las traducciones italianas adolecen de falta de rigor, de interpretaciones inadecuadas y palabras e incluso frases enteras trascritas que no se escuchan en las grabaciones", han señalado.

Uno de los peritos ha manifestado que en la traducción de una de las conversaciones de ambiente, de mayo de 2004, se escucha una referencia a la leyenda árabe de un califa histórico de Bagdad del siglo IX, que tomó como pretexto el salvar a una mujer para conquistar territorios extranjeros, "Este pasaje se utiliza de forma muy recurrente en el mundo árabe y sin embargo el traductor no supo darle este sentido amueblándola con un contexto que no coincida", sentenció.

Malas interpretaciones

Por ello, los peritos consideran que hay algunas frases que se han malinterpretado por desconocimiento de la lengua y la cultura árabes y que los traductores italianos "amueblaron todo un contexto que no concuerda con la trascripción original".

Otra de esas frases trascritas en Italia, correspondiente a una conversación con Yahia, de mayo de 2004, "El Egipcio" supuestamente se atribuye la autoría del 11-M al afirmar que "el hilo de la operación fue mío", y lo que los traductores de la Audiencia Nacional han traducido es lo siguiente:

- Rabei Osman: "Todos mis amigos se fueron, se han ido todos, me quedé solo, todos mis amigos se han ido, los hay quienes murieron en el camino de Dios en Afganistán, no te voy a ocultar la operación de Madrid que acaban de hacer. El tren ése de Madrid que explotó, son mi gente quién la hizo,... nuestra gente".

- Yahia: "¿En España?"

- Rabei Osman: "Sí, todos son amigos míos, de ellos, cinco cayeron mártires, que en paz descansen, y ocho están en la cárcel, pero Dios no quiso mi martirio y me salvó de la cárcel. Yo no estaba con ellos en aquellos días pero fue mi gente..., y yo estaba al tanto previamente, pero exactamente,... pero exactamente, lo que iba a pasar no me dijeron."

Sobre la trascripción italiana en las que se atribuye a Osman El Sayed la afirmación: "Hay que entrar en las filas de Al Qaeda, hay que ir con los qaidim,(....), no podemos quedarnos dormidos", los intérpretes explicaron que el término "qaidim" es un plural de un sustantivo que procede de una cita coránica en la que se utiliza para referirse a "alguien que se sienta, se queda o no participa", pero no tiene relación con la actual organización Al Qaeda.

Por esa razón, los traductores, que han analizado con detalle 60 horas de grabación y han manifestado no sentirse condicionados por la defensa de "El Egipcio", consideran que ha sido "una mala interpretación artificial que denota el desconocimiento de la cultura árabe o de citas teológicas".

A continuación señalaron que "Yihad" significa lucha o esfuerzo, aunque este término se puede expresar en muchos contextos, como, por ejemplo, el de "guerra santa", pero ellos no tienen datos para traducir yihad en un sentido o en otro, por lo que en su informe han mantenido la palabra yihad latinizada, con el fin de evitar equivocaciones.  

En este momento, el presidente del Tribunal señaló que "la interpretación de si yihad se refiere a esfuerzo interior o a la guerra en ese contexto la hará el Tribunal".

Los explosivos fueron también, un día más, el centro de las declaraciones de la jornada.

Sin sustancias enteras

Cuatro peritos TEDAX, dos policías y dos guardias civiles, testigos Y-40036-P, M-96780-Y, 19568 y 66646, que elaboraron un informe comparativo sobre los explosivos de los focos del 11-M y de Leganés basado en los análisis policiales previos, afirmaron que "era dinamita y ningún indicio lleva a pensar que hubiera otro explosivo, ni por los efectos ni por su composición".

Indicaron que la cantidad de explosivo usada en todos los focos de las explosiones fue más o menos similar, aunque con seguridad debió de ser algo mayor en el de Téllez (vagón 4) y ligeramente menor en un foco de Santa Eugenia.

En cada foco debieron explosionar cerca de 10 kilogramos de explosivo, teniendo en cuenta para su medición, tanto el tamaño del cráter, la acumulación de personas, la ubicación del explosivo, la resistencia de los trenes, si están las puertas en su sitio o no y si la cabeza era tractora o de remolque, explicaron.

Para llegar a la conclusión de que se emplearon esos 10 kilos de dinamita, explicaron que es determinante la constatación de que el primer artefacto que se neutraliza, sacado del vagón número 1 del tren de Atocha, contenía 10 kilos, igual que el artefacto de Vallecas. Entonces, se estudiaron los efectos de la explosión en Atocha, extrapolándose esos resultados a los demás focos, ya que en todos ellos el cráter era similar y la metralla incrustada también.

El efecto direccional de la explosión deriva de la estructura de los trenes, relataron también. "En el vagón número 6 de Téllez, por ejemplo, no hay otra explicación: el punto más débil es el final de los elementos del techo con el final del vagón, habida cuenta de que al principio se encuentra el remolque", afirmaron.

Los peritos explicaron, que después de una explosión se trabaja siempre con componentes genéricos, que en este caso fue "dinamita, sin nombres y apellidos, ya que si no hay sustancia entera es prácticamente imposible determinarlo".

Sólo en el caso de la materia entera, la que no ha estallado, se puede saber que era Goma 2 Eco y, según los expertos, "el color y la textura gelatinosa del explosivo de los trenes también era similar al hallado en el artefacto de la mochila de Vallecas que no explotó, y la cantidad, de unos diez kilos, también coincidía.

En el caso de la explosión del piso de Leganés, en el que se suicidaron siete autores de la masacre, también hay coincidencia en el tipo de explosivo aunque la cantidad era mayor, de unos 30 kilos.

Otros testigos

La prueba pericial del juicio acabó hoy con la declaración del perito caligráfico que realizó una prueba de escritura al ex confidente de la Guardia Civil Rafá Zouhier para comprobar si coincidía con una carta que se le atribuye a este acusado y que supuestamente escribió desde la cárcel al también acusado Antonio Toro a instancias de la Unidad Central Operativa (UCO) de este cuerpo.

El experto aseguró que en su informe, fechado el 22 de febrero de 2007, concluye que tras realizar la prueba al procesado el cuerpo de escritura de los manuscritos no coincide con el de la carta empleada como testimonio induditativo.

Tras el testimonio de este perito se dio lectura a las declaraciones de diversos testigos que no han podido ser localizados por el tribunal para el juicio y que quedaron suspendidas hace una semana debido a que una tormenta de agua y granizo estropeó el sistema de grabación de la sala y tuvo que suspenderse la vista.
Por otra parte, los acusados José Emilio Suárez Trashorras y Hamid Ahmidan siguieron la sesión de hoy desde el exterior del habitáculo blindado donde habitualmente lo hacen los procesados que están presos.

Trashorras ya siguió la sesión vespertina de ayer desde ese mismo lugar, después de que lo ordenara el tribunal al considerar que este procesado estaba algo "inquieto", mientras que Ahmidan, primo del suicida Jamal Ahmidan, "El Chino", a quien ayer le dio un codazo Rafá Zouhier en el interior de la "pecera", ha pedido permanecer fuera del habitáculo debido al citado incidente.

La fase pericial del juicio, que comenzó a practicarse el pasado 9 de mayo y en la que se habrán realizado alrededor de sesenta pericias, dando paso a la prueba documental, en la que se verán y se dará cuenta de todos aquellos documentos solicitados por las partes, como por ejemplo un vídeo yihadista que supuestamente visionaban algunos de los acusados.

Esta fase se inició hoy con la prueba documental en la que se dio cuenta de los documentos y el material audiovisual que se ha ido incorporando al sumario durante la investigación.

El juicio se reanudará el próximo lunes día 4 de junio a las 10.00 horas.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Dos intérpretes tumban la principal prueba contra "El Egipcio" porque las cintas que lo incriminan están "mal traducidas"






La principal prueba que el Ministerio Público tiene contra "El Egipcio" se desmorona. Pocas veces se ha podido ver tan alterada a la fiscal Olga Sánchez. Tanto, que Bermúdez se vio obligado a apagarle el micrófono. A propuesta de una defensa han comparecido dos expertos en traducciones que tuvieron acceso a las cintas con las supuestas conversaciones intervenidas a Rabei Osman en Italia, donde el presunto terrorista se atribuía la autoría intelectual del 11-M. La semana pasada ya declaró un intérprete, que nunca tuvo acceso a las cintas sino a las traducciones realizadas en Italia, que había "cosas mal traducidas". Este miércoles los intérpretes que sí han escuchado las cintas niegan que en ellas conste la confesión de "El Egipcio".

VEA DENTRO EL VÍDEO
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http://www.youtube.com/watch?v=fsSugxzqzzU

(Libertad Digital) La cuadragésimo cuarta sesión del juicio del 11-M ha dado por terminada la fase pericial y también habría tenido que poner fin a la documental si no llega a ser por una sorpresa de última hora. Una declaración que trastocó no sólo los planes cronológicos del proceso sino también a la fiscal Olga Sánchez que manifestó un nerviosismo fuera de lo normal. El motivo, la declaración de dos traductores e intérpretes propuestos por el abogado de Rabei Osman El Sayed, "El Egipcio", Endika Zulueta. Éste no estaba conforme con la traducción de unas presuntas conversaciones interceptadas a su defendido en Italia.

Y es que la principal prueba que el Ministerio Público tiene contra el considerado ideólogo de la masacre son unas cintas grabadas en Italia donde éste se habría atribuido la autoría intelectual de la masacre. Pues bien, estos intérpretes han indicado que las traducciones de estas cintas realizadas por las autoridades italianas "adolecen de falta de rigor, de precisión" y constan "interpretaciones inadecuadas". Sus afirmaciones han sido demoledoras y con su intervención Zulueta ha provocado un golpe de efecto. Además, ni las acusaciones, ni la Fiscalía ni la Abogacía del Estado tenían en su poder esta nueva traducción por lo que el tribunal decidió suspender la pericial por unos minutos para que se hicieran con el documento.
 
Como ya destacó Libertad Digital, la semana pasada uno de los traductores que declaró en sede judicial aclaró a la fiscal que él no había tenido acceso a las cintas, sino que sólo había podido traducir las anotaciones que le había facilitado la Audiencia Nacional. Traducciones realizadas en Italia y en donde parece estar el origen del error. Este intérprete ya especificó que se había visto obligado a "rectificar algunas cosas que estaban mal traducidas". Este miércoles, los traductores propuestos por Zulueta han explicado que, obviamente, las traducciones hechas en España estaban mal porque erróneas eran las realizadas por las autoridades italianas.
 
El abogado de "El Egipcio" le preguntó a los intérpretes por algunas de las frases que sirven para inculpar a su defendido. En concreto aquella en la que según las autoridades italianas Rabei Osman le dice a su supuesto discípulo Yahya Mawed: "El hilo de la operación de Madrid fue mío". Pero los traductores afirmaron que "eso no lo han oído", es decir, que eso no se dice en la conversación. Tampoco han escuchado cuando "El Egipcio" supuestamente aseguraba que a él no le importaría ser mártir. "Hay frases mal traducidas y otras que directamente no aparecen".
 
Entre las traducciones erróneas se encontraría una conversación en la que presuntamente Rabei hablaba de unas "mujeres dispuestas a ser mártires" sólo con llamarlas. Los intérpretes aclararon que los "interlocutores están hablando de una cita histórica de un califa que socorrió a una mujer musulmana que estaba cautiva en el Imperio Romano", y añadieron que esta cita "es recurrente en el mundo musulmán", es decir, que los musulmanas la utilizan habitualmente. "Sin embargo, el transcriptor no la captó y amuebló todo el contexto". Es más, según los traductores y expertos en árabe "el 80 por ciento (de la traducción realizada por las autoridades italianas) es discordante con el contenido de las cintas".
 
Los intérpretes explicaron que las cintas con las conversaciones telefónicas y ambientales contienen un total de 60 horas de grabación y que las han escuchado unas 20 veces. No han quitado los ruidos de fondo, y tampoco han querido realizar interpretaciones sino simplemente transcribir literalmente lo que en las cintas se decía. "La trascripción tenía que ser una mera trascripción, o sea un reflejo literal de lo que se escucha. Pero hemos encontrado trascripciones que se alejan de lo que se escuche, y eso es debido, algunas veces al desconocimiento del árabe culto (..) Estamos hablando de la fase de trascripción que se basa en un volcado, no caben interpretaciones".
 
Los expertos achacaron estos fallos a la "ligereza y poca responsabilidad de los italianos" que, añadieron, crearon "un amueblamiento de un contexto de realmente no existe". Pusieron como ejemplo otros errores cometidos como la traducción de una frase que los italianos interpretaron como "hay que entrar en las filas de Al Qaeda, no podemos quedarnos dormidos". Indicaron que en el árabe original la palabra "qaidim" es un sustantivo procedente de una cita coránica que al evolucionar se interpreta en la cultura árabe como "los que se sientan, los que se quedan". "Nada que ver con la organización Al Qaeda", dijeron.
 
Al borde de un ataque de nervios
 
Ante este nuevo desmoronamiento de la teoría oficial, y mientras Gómez Bermúdez se mostró interesado por estas nuevas evidencias, la fiscal Olga Sánchez perdió los nervios llamativamente. No es la primera vez en estos casi cuatro meses de juicio que la representante del Ministerio Público se ha mostrado alterada cuando las declaraciones de alguno de los testigos o peritos no se correspondían con sus tesis. Durante el interrogatorio a un testigo, y mientras el presidente del tribunal daba órdenes al encargado de mostrar a la sala algunas partes del sumario, la abogada de la AVT se dejó el micrófono abierto y se pudo escuchar que decía: "¿Por qué me hace gestos así la fiscal? No lo entiendo". Un día antes, la representante del Ministerio Público perdió los papeles con una víctima a la llegó a decir que tenía "suerte" de estar viva.
 
Este miércoles, la fiscal se ha visto desbordada y descolocada por esta declaración. Ha intentado achacar las discrepancias en las traducciones a diferencias en los métodos. Incluso ha elevado el tono en muchas de sus preguntas. En una de ellas les llegó a decir, refiriéndose a su traducción: "¿Y la suya es la adecuada en un contexto de terrorismo?" Bermúdez no lo consintió, y se vio obligado a cortarle el micrófono.
 
Comienza la fase documental con una grabación entre Zouhier y "Víctor"
 
Tras la declaración de los intérpretes, comenzó la documental con la retransmisión en la sala de la conversación telefónica que mantuvo el acusado Rafa Zouhier con su contacto en la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, conocido como "Víctor", en la que le alerta de que conoce a una persona, supuestamente "El Chino", que podría estar implicada en los atentados y le ofrece su descripción física y detalles sobre donde vive. Zouhier escuchó la conversación desde el exterior del habitáculo en el que los acusados siguen el juicio.
 
La conversación telefónica se produjo el día 17 de marzo de 2004, días después de los atentados y poco antes de que "El Chino" y otros seis de los presuntos terroristas murieran en Leganés. Zouhier repite en varias ocasiones a "Víctor" que está "segurísimo" de que la persona de la que le habla está relacionada con la masacre. Le dice que tiene detonadores, Goma 2 y armas como metralletas.
 
Insiste también en que vigilen la casa que les señaló y recomienda que lo hagan de madrugada ya que "El Chino" (al que no identifica en ningún momento) suele levantarse sobre las cinco para rezar. Indica que se trata de una persona muy radical y ofrece datos como que está casado con una española y que tiene un BMW de color negro.
 
Tras escuchar la grabación, se emitieron en la sala imágenes extraídas de un video yihadista grabado en los campos de entrenamiento de Jalalabad (Afganistán) e imágenes de la finca de Morata de Tajuña, donde según la versión oficial se prepararon y almacenaron los explosivos.
 



Un tedax dice que después de una explosión no se puede determinar el tipo de explosivo






La cuadragésimo cuarta sesión del juicio se ha centrado en la pericia sobre los focos de las explosiones. Han comparecido cuatro peritos, dos de la Policía y dos de la Guardia Civil. El que ha actuado de portavoz ha dado por sentado que tras una explosión no se puede determinar el tipo de explosivo utilizado. En su informe concluyeron que por los efectos, todos "similares", causados en los trenes no se puede concretar el tipo comercial de explosivo pero sí que fue dinamita. Basándose en esos daños, pero sobre todo en la mochila de Vallecas, los expertos consideran que todas las bombas eran iguales y llevaban una carga de 10 kilos.
(Libertad Digital) Los expertos de la Policía y la Guardia Civil expusieron que las mochilas de las que no aparecieron restos, tampoco de los móviles en los que supuestamente estaban montadas, llevaban entorno a 10 kilos de dinamita cada una. Ante el tribunal defendieron el informe conjunto elaborado sobre los distintos focos de los atentados.
 
Uno de los peritos explicó que esta estimación se alcanzó teniendo en cuenta distintas variables como las analíticas de la dinamita, la estructura de los trenes, la ubicación de cada artefacto en el vagón, el tamaño de los cráteres y otros hechos como que las puertas estuvieran abiertas o cerradas. También pesó en su conclusión la mochila aparecida en la Comisaría de Vallecas. Según explicaron, los tedax valoraron la capacidad contenedora de esa mochila e "incluso uno pudo cogerla". Las conclusiones que sacaron sus compañeros de esa bomba que nunca podría haber explotado las extrapolaron a las bombas de los trenes. "La cantidad de explosivo es similar en todos los casos y la dinamita que se detecta es dinamita y no hay indicios de otro explosivo", apuntó.
 
La simulación de daños no tenía interés
 
El experto que actuó de portavoz este miércoles destacó también que en todos los casos se utilizó similar carga explosiva. Destacó que lo más normal en estas circunstancias es que no se encontraran restos del sistema de iniciación de los artefactos ya que quedan eliminados por la propia deflagración. Además, confirmó que se opusieron a realizar una simulación de los daños. Dijo que no lo estimaron necesario. "Teníamos una analítica (facilitada por la jefa del laboratorio de los Tedax) que nos dice que es dinamita y unos efectos que nos dicen que son diez kilos. No quiere decir que nos hayamos negado a esta prueba".
 
En esa analítica a la que hacía referencia, concretó, sólo constaba que se trataba de dinamita pero no figuraban los componentes "pero nosotros lo sabíamos porque lo hablamos en la unidad. Se nos comenta que era nitrato amónico y nitroglicol". No tuvieron en cuenta para su análisis ni el humo ni el olor que desprendieron las explosiones. No lo hicieron porque no tenía interés y porque su investigación comenzó meses después del 11-M.
 
Unos móviles que no estaban sincronizados
 
A preguntas de uno de los abogados de la defensa los peritos explicaron que no pueden descartar la utilización de un multiplicador de explosivos ni de telemandos para activar las bombas. Pese a esto, sostuvieron que se decantan más por una activación a través de teléfonos móviles que no estaban bien sincronizados. Eso explicaría que las explosiones no se registraran al mismo tiempo.
 
Cuando les preguntaron si tienen alguna explicación al hecho de que todas las explosiones se registraran cuando los trenes estaban en situación de parada respondieron que "no lo hemos estudiado".
 
En la sala se pudo ver durante la declaración imágenes del vídeo de seguridad de la estación de Atocha en las que se aprecia una primera explosión seguida muy instantes después por otra de mayor magnitud. El perito explicó que las deflagraciones observadas corresponden a dos estallidos de bombas en dos vagones distintos de ese tren.

Acaba la fase pericial

Menos de un mes ha durado la fase pericial del juicio. Concluyó este miércoles con el informe elaborado por un experto en caligrafía sobre una carta enviada por Rafa Zouhier a Antonio Toro, en marzo de 2004, después de su encarcelamiento en relación con los atentados.

El informe, con fecha de 22 de febrero de 2007, descarta la autoría de Zouhier de la misiva. El acusado ya había denunciado ante el juez encargado de la instrucción de la causa Juan del Olmo que él no había escrito esa carta enviada a Toro a petición de miembros de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. La misiva (una presentación para facilitar que los agentes se entrevistaran con Toro) se envió después de una visita de funcionarios de la UCO a Zouhier en la cárcel madrileña de Valdemoro.
 
Con esta prueba se cierra la exposición de pericias ante el tribunal, casi 60 en poco más de tres semanas.
 

martes, 29 de mayo de 2007

Las muestras se contaminaron en un armario de los Tedax en donde sólo había restos explosivos del 11-M




SEGÚN LOS PERITOS OFICIALES


Las discrepancias entre los ocho peritos han vuelto a evidenciarse ante el tribunal. Mientras que los oficiales se han agarrado a la teoría de la contaminación, los designados por la partes insisten en que la presencia de DNT y nitroglicerina en la única muestra que no fue lavada con agua y acetona descarta la Goma 2 ECO. En algo en lo que todos están de acuerdo es en negar la acción humana como motivo de dicha contaminación. Sólo es posible, según los técnicos oficiales, la contaminación ambiental producida en el habitáculo donde se guardaron al entrar en contacto con explosivos que sí tuvieran esas sustancias. Pero esto chocaría de plano con lo declarado por la química de los Tedax, quien afirmó que guardó en un armario sólo los vestigios del 11-M e impermeabilizados con multitud de capas.

Tampoco hubo contaminación en Mina Conchita

Codazos en la cabina de seguridad

(Libertad Digital)
Pocas cosas nuevas se han aportado en estas dos maratonianas jornadas en las que han comparecido los ocho peritos nombrados por el tribunal para analizar los explosivos del 11-M. Las discrepancias entre los técnicos nombrados por las partes (acusaciones y defensas) y los oficiales han sido la tónica en esta cuadragésimo tercera sesión del juicio. Disconformidades que ya se pusieron de manifiesto en el informe realizado. Los cuatro químicos independientes mantienen que no es posible científicamente atribuir a la contaminación la aparición del DNT y la nitroglicerina –componentes que no forman parte de la Goma 2 ECO y sí del Titadyn, explosivo utilizado por ETA–. Sin embargo, los otro cuatro peritos (dos de la Policía Científica y dos de la Guardia Civil) sostienen que estos hallazgos son consecuencia de la contaminación.
Sólo hubo una coincidencia al inicio de la pericia: que no es posible determinar la marca comercial del explosivo utilizado en las bombas de los trenes. El resto de las intervenciones fueron para hacer "matizaciones" y "apreciaciones" a lo que se decía ante el tribunal. Comenzó con sus preguntas el fiscal jefe de la Audiencia, más interesado en que le respondieran los peritos oficiales que los designados por las partes. Su tono fue significativamente elevado durante toda la sesión. Intentó dirigir la pericia hacia su único objetivo: que los peritos descartaran el Titadyn y apuntaran a la Goma 2 Eco como arma homicida. No lo consiguió. Sólo obtuvo un "es probable" de algún experto policial.
También intentó que los peritos achacaran a la "absorción" la aparición de DNT y nitroglicerina en los focos de las explosiones. Volvió a fracasar y en esta ocasión, además, se llevó la reprimenda de Gómez Bermúdez, que le tuvo que recordar que no está ahí para sacar conclusiones porque esa es tarea única y exclusiva del tribunal.
Bermúdez se interesó por el hecho de que sólo haya aparecido DNT y nitroglicerina en la prueba M-1. Los peritos de parte le aclararon que era la única muestra que no se había lavado con agua y acetona.
La Policía se aferra a la teoría de la contaminación
Uno de los expertos oficiales intentó exponer análisis realizados en atentados en los que se usó Titadyn. Gómez Bermúdez no se lo consistió porque no era objeto de la pericia. Sí que se expuso en la sala la prueba que el policía Alfonso Vega, jefe de la pericia, realizó en 2004 a la muestra M-1. Insistió en que el DNT y la nitroglicerina no aparecieron entonces y dijo que su única explicación era que la muestra se había contaminado durante la custodia. Cuando Gómez Bermúdez le pidió que concretara explicó que las muestras se habían guardado mal y que mal seguía haciéndose ahora. Sólo se puede concluir, apuntó, que esa muestra "ha sido alterada en el tiempo". Los peritos de parte matizaron que las pruebas realizadas en laboratorio para comprobar si se podía producir esa transferencia de DNT determinaron que no era posible.
Descartada la acción humana como causa de la posible contaminación
En resumen, los peritos oficiales sitúan el origen de la contaminación en el armario donde estas muestras estuvieron almacenadas durante tres años, así como en las bolsas que las contenían. Dicen los peritos oficiales que si se hubieran almacenado en tubos Falcon esa contaminación podría haberse evitado. Pero hay dos problemas en esa afirmación. En lo relativo a las bolsas, los técnicos de parte matizan que las que analizaron para comprobar su posible porosidad no eran las mismas que las que contenían los explosivos.
Por otra parte, y quizá lo más llamativo es lo relativo al lugar donde estas muestras estuvieron almacenadas. Los técnicos descartaron la acción humana como motivo de la contaminación. A preguntas del abogado defensor de Rafa Zouhier, Antonio Alberca, uno de los peritos perteneciente a la Unidad de Policía Científica especificó que el hecho de que fuera una persona quien contaminara voluntaria o involuntariamente las muestras es prácticamente imposible ya que los restos de componentes ajenos como el dinitrotulueno o la nitroglicerina aparecieron en niveles similares en todos los casos. "Tendría que ser un genio", apuntó el compañero del experto. El resto de químicos dijo coincidir, preguntados por Gómez Bermúdez, con esta opinión.
Contaminadas con otras muestras del 11-M
Por tanto, la aparición de esos elementos sólo pudo deberse a la contaminación ambiental producida en el habitáculo donde estaban. Y añadieron que dicha contaminación se habría originado al entrar en contacto los vestigios con sustancias que contuvieran DNT y nitroglicerina.
Pero esto chocaría de plano con lo declarado por la jefa de laboratorio de los Tedax, responsable de su almacenaje. Ésta declaró ante el tribunal que guardó en un armario, totalmente cerrado y a temperatura constante, únicamente las muestras del 11-M, y éstas a su vez impermeabilizadas con multitud de capas: en una bolsa dentro de la cual estaba una caja de cartón con bolsas de plástico que contenía sobres los cuales, a su vez, tenían bolsas cerradas con cinta aislante. "¿El hecho de que esas muestras hayan estado en el mismo armario aumenta las posibilidades de contaminación dentro de ese armario?", preguntó la Asociación de Ayuda de Víctimas del 11-M. "Evidentemente, y más si no tiene ventilación", contestó uno de los peritos oficiales.
Imposible la contaminación en Mina Conchita
Otras dos hipótesis quedaron prácticamente descartadas. La primera de ellas fue la contaminación en Mina Conchita entre Goma 2 ECO y Goma 2 EC, porque la humedad habría anulado e imposibilitado la contaminación. La segunda es la improbabilidad de que los terroristas hubieran mezclado, a la hora de preparar los artefactos, Goma 2 ECO y Goma 2 EC por varias razones. Según dijo uno de los peritos, si esto hubiera sido así habría aparecido "algún cartucho intacto" de Goma 2 EC. "Además hubiera aparecido más cantidad de DNT. No se puede realizar una mezcla tan homogénea".
Dudas sobre la composición de la Goma 2 EC
La Goma 2 EC deparó una pequeña sorpresa al tribunal. Siempre se había sostenido que dicho explosivo no contiene nitroglicerina, los peritos mostraron esta tarde dudas ante el sobre su composición, y en concreto sobre si entre sus componentes figura la nitroglicerina. A preguntas del abogado de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, uno de los expertos declaró que en la especificación de la composición de la Goma 2 EC no queda determinado si se utiliza para fabricarla nitroglicol o nitroglicerina. Señaló que en esta dinamita pueden estar presentes los dos componentes en proporciones variables, o sólo uno o el otro. El abogado apuntó en sus preguntas la posibilidad de que la nitroglicerina solo se utilizara como componente de la EC hasta 1998 y se cambiara por el nitroglicol a partir de ese año, dato que los peritos no confirmaron.



Los peritos independientes frenan el intento de la Fiscalía de excluir el Titadyn






Las discrepancias entre los ocho peritos han vuelto a evidenciarse ante el tribunal. Mientras que los oficiales se han agarrado a la teoría de la contaminación, los designados por la partes insisten en que la presencia de DNT y nitroglicerina en la única muestra que no fue lavada con agua y acetona descarta la Goma 2 Eco. Javier Zaragoza ha sido el encargado de hacer las preguntas de la Fiscalía con un tono que recordaba más al de un interrogatorio a cualquiera de los acusados. Cuando ha intentado sacar conclusiones que sólo contemplan la "absorción", Gómez Bermúdez le ha advertido que eso es algo sólo le corresponde hacer al tribunal.

Tampoco hubo contaminación en Mina Conchita

Codazos en la cabina de seguridad

(Libertad Digital)
La sesión del juicio sirvió para evidenciar las enormes diferencias entre los ocho peritos que redactaron el informe sobre los explosivos. Las conclusiones de los designados por las partes nada tienen que ver con las de los expertos de Policía y Guardia Civil.
 
Sólo hubo una coincidencia al inicio de la pericia: que no es posible determinar la marca comercial del explosivo utilizado en las bombas de los trenes. El resto de las intervenciones fueron para hacer "matizaciones" y "apreciaciones" a lo que se decía ante el tribunal. 
 
Comenzó con sus preguntas el fiscal jefe de la Audiencia, más interesado en que le respondieran los peritos oficiales que los designados por las partes. Su tono fue significativamente elevado durante toda la sesión. Intentó dirigir la pericia hacia su único objetivo: que los peritos descartaran el Titadyn y apuntaran a la Goma 2 Eco como arma homicida. No lo consiguió. Sólo obtuvo un "es probable" de algún experto policial.
 
También intentó que los peritos achacaran a la "absorción" la aparición de DNT y nitroglicerina en los focos de las explosiones. Volvió a fracasar y en esta ocasión, además, se llevó la reprimenda de Gómez Bermúdez, que le tuvo que recordar que no está ahí para sacar conclusiones porque esa es tarea única y exclusiva del tribunal. 
 
La Policía se aferra a la teoría de la contaminación
 
Uno de los expertos oficiales intentó exponer análisis realizados en atentados en los que se usó Titadyn. Gómez Bermúdez no se lo consistió porque no era objeto de la pericia. Sí que se expuso en la sala la prueba que el policía Alfonso Vega, jefe de la pericia, realizó en 2004 a la muestra M-1. Insistió en que el DNT y la nitroglicerina no aparecieron entonces y dijo que su única explicación era que la muestra se había contaminado durante la custodia. Cuando Gómez Bermúdez le pidió que concretara explicó que las muestras se habían guardado mal y que mal seguía haciéndose ahora. Sólo se puede concluir, apuntó, que esa muestra "ha sido alterada en el tiempo". Los peritos de parte matizaron que las pruebas realizadas en laboratorio para comprobar si se podía producir esa transferencia de DNT determinaron que no era posible.
 
En otra intervención anterior de Gómez Bermúdez, el presidente del tribunal se interesó por el hecho de que sólo haya aparecido DNT y nitroglicerina en la prueba M-1. Los peritos de parte le aclararon que era la única muestra que no se había lavado con agua y acetona.
 

          Luis del Pino:Que le aproveche

Que le aproveche




Luis del Pino

La declaración ayer de la jefa de laboratorio de los Tedax fue un auténtico insulto. Insulto a la Justicia, insulto a las víctimas de los atentados, insulto a los españoles, insulto al sentido común. Merece la pena comentar un par de las perlas de ese monumento al perjurio:

  1. "Nunca o casi nunca enviamos los restos de explosiones a la Policía Científica para su análisis, sólo los explosivos intactos".

    ¿Cómo es posible que no se le caiga la cara de vergüenza a esta señora? En primer lugar, porque sus palabras quedaron desmentidas inmediatamente, ya que el siguiente perito en declarar era, precisamente, el que se encargó de analizar, en el laboratorio de la Policía Científica, las impregnaciones de explosivo de los paneles de porespán encontrados en el zulo de Morata de Tajuña. ¿No dice que sólo se envían a Policía Científica restos enteros de explosivos? ¿Entonces por qué se envían paneles de porespán con impregnaciones de explosivo?

    En segundo lugar, esas palabras ya habían quedado desmentidas durante su propia declaración, ya que se le mencionaron muchas de las innumerables intervenciones realizadas por la Policía Científica en análisis de restos de explosiones a lo largo de los años. En el rollo de sala consta el voluminoso legajo donde se enumeran esas intervenciones. ¿Cómo no se van a enviar a la Policía Científica los restos de explosiones? ¿Para qué tienen un laboratorio, entonces?

    En tercer lugar, ¿nos está diciendo esta señora que, teniendo un laboratorio con carísimos equipos de análisis precisamente para encontrar restos de explosivos, lo que hace ella en cada atentado es quedarse las muestras y analizarlas con su cubeta, su pipeta y sus cartulinas? ¿Para qué demonios nos gastamos millonadas en carísimos equipos si esta monstruo de los análisis puede determinar todo lo que hay que determinar con su equipo de la señorita Pepis? ¿A qué esperamos para disolver el laboratorio de la Policía Científica?

    En cuarto lugar, resulta un atentado contra la lógica: puestos mandar unas muestras sí y otras no, lo lógico sería que la buena señora se quedara con los pegotones de explosivo, donde seguro que tiene material suficiente para destrozarlo a pipetazos. Pero las muestras donde más difícil sea detectar los componentes de explosivo resulta más lógico analizarlas con los equipos que mayor sensibilidad tengan.

  2. "No dije hasta ahora los componentes porque nadie me preguntó".

Es usted una perjura, señora. Las víctimas de los atentados llevan tres años preguntando qué estalló en los trenes, ¿y usted se atreve a decir que se ha estado guardando los componentes durante tres años?

¿Cuándo no ha mentido usted? ¿Mentía usted cuando le dijo a Del Olmo el 18 de julio de 2006 que no podía identificar los componentes específicos? Le recuerdo las palabras textuales de su declaración:

Manifiesta ante la pregunta de SS por qué se refleja en los análisis realizados por ella componentes de dinamita y no específicas sustancias, a que en atención a la muestra analizada, a las posibles interferencias, desaparición de productos por la propia reacción explosiva y otros factores que en cada caso pueden concurrir, por su experiencia y por las pruebas que se ha realizado a lo largo de estos años, sólo se puede fijar el tipo de explosivo (dinamita).

¿O sea que, a preguntas de Del Olmo, usted no podía mencionar componentes específicos y ahora sí?

¿Mentía usted cuando ha dicho ahora ante el tribunal que nadie le ha preguntado en tres años cuáles eran los componentes específicos? ¿Qué era entonces lo que le estaba preguntando Del Olmo, señora?

¿Ha dicho usted alguna vez la verdad? ¿Debemos creerla ahora cuando dice que encontró nitroglicol y nitrato amónico, o tampoco eso es cierto? ¿Encontró sólo esos componentes, o también algún otro?

No sé cuánto es el incremento económico que lleva aparejada la condecoración que usted ha recibido, señora. Pero, sea lo que sea, es poco. Los golpistas no tienen dinero suficiente para pagar el impagable servicio que usted hace a quienes quieren ocultar quién asesinó a 192 españoles. Espero que le aproveche. Se lo ha ganado a pulso.


Los peritos también echan por tierra la teoría de la contaminación en Mina Conchita






La cuadragésimo tercera sesión ha comenzado con la pericial sobre los explosivos recogidos en la inspección ocular de la Guardia Civil en Mina Conchita. Los medios afines al Gobierno que tratan de sostener la versión oficial han recurrido a la teoría de la contaminación para justificar la aparición de DNT y nitroglicerina, que no forman parte de la Goma 2 ECO pero sí están en el Titadyn. Descartada ya la ambiental y en fábrica, quedaba la contaminación en Mina Conchita. Los peritos sólo han necesitado tres minutos para echar abajo esta teoría. Gómez Bermúdez ha ordenado por cuarta vez la expulsión de Zouhier.

Codazos en la cabina de seguridad

(Libertad Digital) La jornada comenzó con las preguntas de Olga Sánchez, escudada por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional. Comparecían los peritos de la Guardia Civil que analizaron los restos de explosivos recogidos en Mina Conchita días después de la masacre. Uno de ellos, sentado junto a los ocho peritos del informe encargado por Gómez Bermúdez, explicó que en el estudio de explosivos encontraron Goma2 Eco y Goma2 EC. Los restos estaban en cuatro bolsas de plástico; en tres ponía Goma2 Eco y en una Goma2 EC. Luego comprobaron que una de las identificadas como ECO era en realidad también EC.
 
Los peritos, explicó, emplearon varias técnicas analíticas para determinar los componentes. En una de ellas detectó inicialmente nitroglicerina. El perito aclaró que ese resultado vino de una técnica adicional no del todo correcta para detectar explosivos. Una técnica más apropiada detectó claramente que era nitroglicol y no nitroglicerina. Lo que interpretaron entonces los expertos fue que la técnica con la que había dado nitroglicerina había sido errónea porque no tenía en la base de datos de espectros el nitroglicol, de ahí que eligiera el componente más parecido, en este caso la nitroglicerina.
 
"Se comprueba con absoluta certeza y seguridad", apuntó contundente. La Fiscalía abandonó entonces su interrogatorio.
 
Cuando algunas acusaciones intentaron que justificara una posible contaminación entre los componentes de la Goma 2 ECO y la EC el perito también fue rotundo: no pudo haber contaminación de nitroglicerina en la mina porque lo que estuvo en contacto fue Goma 2 ECO y Goma 2 EC y la EC "no tiene nitroglicerina" (el Titadyn sí). No encontraron, expusieron los peritos ante el tribunal, rastro alguno de contaminación.
 
Ante la insistencia del abogado Gonzalo Boye, que quiso saber si la mezcla de Goma 2 ECO y EC, aunque ésta estuviera caducada, serviría para provocar una explosión, Gómez Bermúdez le cortó. "No es objeto de la pericia". Lo mismo ocurrió con otro letrado. Preguntó si parte de Goma 2 ECO, mezclada en un hipotético zulo con EC, es posible que en los análisis aparezca una parte de DNT. "No es objeto de la pericia", repitió el presidente del tribunal.
 
Los peritos acaban con la versión de El País
 
 
Después de que la propia jefa del laboratorio de los Tedax se sumara a la teoría de la contaminación y al mismo tiempo defendiera lo contrario, el diario de Prisa presentaba este martes una nueva teoría para justificar la aparición de DNT y nitroglicerina en los restos de las explosiones.
 
Titulaba: "La Goma 2 ECO hallada en mina Conchita tras el 11-M ya contenía nitroglicerina y DNT". Y detallaba que la Goma " Eco recogida tres meses después del 11-M "presentaba entre sus componentes dinitrotolueno (DNT) y nitroglicerina, pese a que no forma parte de sus ingredientes, mientras la Goma 2 EC que estaba tirada en las galerías carecía de nitroglicerina, aunque es uno de sus compuestos".
 
Añade que "el caso es que la bolsa con 17 cartuchos en la que ponía que se trataba de Goma 2 ECO dio en dos análisis que contenía DNT, por lo que los expertos concluyeron que no era esa dinamita, sino la EC, que sí contiene nitroglicerina, (sic) Por si fuera poco, la bolsa de nueve cartuchos rotulada como la Goma 2 EC dio que tenía nitroglicerina, componente propio, pero también que contenía ftalato de dibutilo, una sustancia que no le corresponde, pero que la ECO incorpora como combustible. Por ello dictaminaron que era dinamita Goma 2 ECO".
 
La información explica que se podujo la contaminación al estar mezclados por la mina los dos tipos de dinamita. Y concluye: "La pregunta que cabe hacerse es que, si desde 1996 permanecían desperdigados por mina Conchita 43 cartuchos de Goma 2 EC, que estaban mezclados con otros 30 de Goma 2 ECO de 2002, ¿podía haber habido otras cantidades de ambas dinamitas mezcladas el día en el que los islamistas se llevaron unos 200 kilos de explosivo? Es posible y, además, probable".
 

La química de los TEDAX cambia su declaración y dice que el 11-M se podían determinar componentes concretos de explosivos






Este lunes comenzaron las pericias de los explosivos, en donde quedó de manifiesto las discrepancias entre los técnicos nombrados por el tribunal. Las preguntas estuvieron dirigidas, en esta sesión, a la jefa del laboratorio de los Tedax, que fue la primera en recibir las muestras el mismo día de los atentados y la responsable de su almacenaje. Si ante Del Olmo no especificó los componentes de los explosivos, ahora, tres años después de la masacre, ha decidido nombrar dos de los que halló en los primeros análisis: nitroglicol y nitrato amónico. Aunque se sumó a la teoría de la contaminación, reconoció que estuvieron guardadas en un lugar independiente e impermeabilizadas con multitud de bolsas, sobres y cajas. Bermúdez le exigió que entregara al tribunal todas sus notas.

¿Un enfermo mental en el banquillo?

(Libertad Digital)
La química responsable del laboratorio de los Tedax, que fue la primera en recibir y analizar las muestras de los explosivos el mismo día de los atentados y la responsable de su almacenaje, tuvo que contestar a las preguntas de las acusaciones y defensas. La jefa de laboratorio, a preguntas de la AVT, ha explicado que nunca guardan el agua y el acetona donde se lavaron "todas las muestras de los explosivos", algunas de ellas, lavadas sólo en parte. Aunque ha añadido que nunca se las han pedido.
 
Pero lo que más ha llamado la atención de su declaración es que, tres años después y ante Gómez Bermúdez, ha develado alguno de los componentes que encontró al realizar esos primeros análisis. En su declaración ante el juez instructor de la causa, Juan del Olmo, esta química dijo que en ningún momento detectó la presencia de nitroglicerina en sus análisis. Pero no especificó qué componentes encontró en su lugar. Ahora, más de tres años después de la masacre ha concretado un poco más y señala que halló nitroglicol y nitrato amónico. Es por ello que se le preguntó "por qué ha esperado hasta hoy" para concretar esos componentes. Y su respuesta ha sido aún más sorprendente: "A mí no me pidieron detallarlos en estos cuatro años", dijo. Y añadió que "nunca jamás han sido secreto".
 
Pero sigue manteniendo algo verdaderamente sorprendente: "Después de una explosión nunca se puede determinar la marca o el nombre comercial de un explosivo". Además, aunque por la mañana se apuntó a la teoría de la contaminación para justificar que hayan aparecido el DNT y nitroglicerina– dos componentes que no están en la Goma 2 ECO y sí en el Titadyn– por la tarde dijo que las muestras, guardadas bajo su responsabilidad, estuvieron almacenadas a temperatura ambiente (sin experimentar cambios bruscos en la misma) y en un lugar seguro.
 
En un primer momento ha señalado que las guardó en el almacén "donde normalmente se guardan los explosivos". Es un almacén "de muestras judiciales". La perito contestó que "evidentemente" no se pueden tener miles de muestras en habitáculos o departamentos estanco y asépticos guardadas durante 15 o 20 años. Bermúdez no permitió esa explicación. "No estamos hablando de 20 años, señora". A continuación reconoció que han estado en una temperatura y humedad estables.
 
Es más, se metieron en un armario sólo las muestras relativas al 11-M.  Éstas a su vez estaban metidas en bolsas encintadas dentro de unos sobres que a su vez se encontraban dentro de otras bolsas de plástico contenidas en una caja de cartón envuelta por una bolsa. La perito contestó además que nunca en el laboratorio de los Tedax se habían dado casos de contaminación por este sistema.
 
"Casi nunca" se mandan muestras de explosivos a la Policía Científica
 
La jefa de laboratorio fue incapaz de dar una explicación de por qué no especifica qué es lo que analiza en cada foco. Es decir, por qué en su informe no especificó los componentes que encontró en cada foco de explosión. "No le puedo dar ninguna explicación. Supongo que, salvo por el polvo de extintor, eran todas iguales". ¿Pero usted cuando redactó actas para cada analítica?, le preguntó otra de las acusaciones. "Las analíticas se hacen iguales en todas las muestras que se reciben. No se hace un detallado sobre cada una de las muestras, aunque sí una distinción entre los focos".
 
Una de las cuestiones más sorprendente sobre el análisis de los explosivos es que las muestras no se enviaran a analizar al laboratorio de la Policía Científica. Es éste el que está dotado de mayores medios que el de los Tedax. La perito ha señalado que "casi nunca" se mandan al laboratorio de la Científica muestras de explosivos recogidas en una explosión. Sin embargo, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M ha mostrado a la sala un informe donde aparecen recogidos numerosos casos en los que sí se ha hecho así. La perito no ha sabido contestar por qué en dichos casos la Policía Científica recibió las muestras para un posterior análisis de sus componentes. Lo que sí ha afirmado la jefa del laboratorio es que "siempre que en las muestras haya un artefacto incendiario se manda a Policía Científica".
 
Bermúdez exige a la jefa de laboratorio que entregue sus informes al tribunal
 
Gómez Bermúdez no quiso dejar pasar su declaración sin preguntarla si realizó un primer informe de los explosivos. La química contestó entrecortadamente que no tiene las primeras notas que realizó a mano. Pero sí los informes ampliados de esos primeros datos. El presidente del tribunal exigió pues a la jefa del laboratorio de los Tedax que le entregara inmediatamente esos primeros informes. Y así lo hizo. (Vea aquí más detalles de la declaración de la mañana).
 
Comienzan a declarar los ocho peritos
 
Buena parte de la sesión de tarde de este lunes se caracterizó por las discusiones entre los peritos, las contradicciones de la jefa del laboratorio de los TEDAX y el empeño del fiscal Zaragoza en avalar de cualquier forma la tesis de la contaminación. Pese a que la terminología empleada por los expertos escapa al común de los mortales sí pudo intuirse que el trabajo diario de los peritos ha debido ser tenso. A cada afirmación llegaba una discrepancia. Lo que uno afirmaba el otro lo negaba. ¿Qué quedo claro? Desde luego que la fiscal no tenía un solo indicio para hacer aquella afirmación de "es goma 2 ECO y vale ya".
 
Hasta bien avanzada la sesión no hubo posibilidad de saber si todas las muestras remitidas a los peritos habían sido lavadas con agua y acetona (práctica disolvente necesaria en ocasiones para extraer sustancias de una muestra). De hecho, y para mayor confusión, se manejaron las dos posibilidades: Todas las muestras se lavaron con agua y acetona pero, en algunos casos, no se lavó toda la muestra. Aquí es donde se debatió fundamentalmente sobre dos muestras: la M-1 (polvo procedente del extintor que había en un vagón de la estación de El Pozo) y la 6-12-A (trozo de tela procedente de una bolsa). Aunque pueda resultar complicado, sin una sólida formación científica, seguir los argumentos de los peritos conviene reseñar algunos de los momentos en los que salió a la luz la tesis de la aparición de sustancias por mera contaminación, por cierto, no definida.
 
Uno de los peritos pidió la palabra para decir que en el polvo de extintor aparecieron sustancias dignas de mención. Sometida a prueba con difenilamida, mostraba un precipitado propio de los nitratos, y eso –explicó– es una potencial presencia de explosivos. Pero la jefa de laboratorio discrepó: esa no es una prueba específica de nitratos. Pueden salir "miles de cosas más". Para el perito, entre esas miles de cosas también está la presencia de explosivo: "Merecía la pena –lamentó– haber seguido esa línea de investigación".
 
Tras varias intervenciones de los peritos que han hecho las pruebas sobre la capacidad de absorción del polvo de extintor y si esa capacidad vale tanto para demostrar qué tipo de explosivo había como para inferir que se contaminaron, se llegó a decir que en 2004 aquella muestra no tenía componentes explosivos salvo los nitratos que pudieran ser propios del extintor. El juez Javier Gómez Bermúdez comenzó a enfadarse: ¿Es que el laboratorio está sucio, es malo, está desordenado, qué explicación tiene entonces?
 
A todo esto, Javier Zaragoza aprovechó cualquier oportunidad para incidir en la contaminación por peregrina que esta fuera. Llegó a preguntar ¿si la goma 2 ECO está unida a goma 2 EC podría salir DNT? Pero no sólo eso. También quiso menospreciar a los peritos nombrados por las partes. Es decir, a los cuatro que no mantienen la teoría de la contaminación. Gómez Bermúdez no se lo consintió. 
 
Lavado de muestras: sí pero no
 
Uno de los peritos apuntó que cuando recibieron las muestras de los focos "todas están lavadas" con agua y acetona como, por otra parte, hicieron constar en uno de los informes preliminares. Pero el fiscal insistió en que la jefa de laboratorio ya había dicho que no todas estaban lavadas. Al final resultó que sí, que todas estaban lavadas pero no en su totalidad. Y, ¿dónde están las demás muestras?, preguntó Bermúdez. Enviadas dice la química. Un perito trató de explicar algo que volvió a servir al fiscal y que el propio Bermúdez asumió como posible punto de encuentro: esta vez, el protagonista era el sulfato amónico aparecido en las muestras 6-12-A y 6-12-C.  Dicen que si se hubiera lavado con agua habría desaparecido ese compuesto. Se quería pues, demostrar que no todas fueron lavadas. Pero la clave está en que siendo eso cierto nadie quiso reparar en que en esas muestras apareció DNT, componente incompatible con la Goma 2 ECO. ¿Contaminación? Bermúdez seguía preguntando de qué forma.
 
Mientras Zaragoza seguía arrimando el ascua a su sardina un perito se quejó de que, digan lo que digan con el sulfato amónico, "se nos dijo por escrito y hemos solicitado entrevistas para que se nos aclarara lo del agua y acetona. No se nos han aportado las aguas de lavado y la acetona". Pero, ¿existen? –preguntó el juez–. Pues no.
 

La jefa del laboratorio de los Tedax dice ahora que sí pudo determinar componentes de los explosivos el 11-M






La versión oficial había silenciado hasta ahora todo lo relacionado con los primeros análisis para determinar qué explotó en los trenes. Más de tres años después, la jefa del laboratorio de los Tedax ha explicado que detectó nitroglicol y nitrato amónico. Los peritos encargados del informe ordenado por el tribunal, presentes también en la pericia de este lunes, le han reprochado que les ocultara esta información. También, que no hayan tenido acceso a esas supuestas muestras de las que ha hablado la experta y que, según se ha desvelado ahora, no se lavaron con agua y acetona. Sobre la teoría de la contaminación, a la que se ha sumado esta química, algunos peritos han argumentado con pruebas de laboratorio que es imposible de sostener.

¿Un enfermo mental en el banquillo?

(Libertad Digital) Casi quince días después de que se conociera el informe pericial que tuvo que ordenar Gómez Bermúdez para intentar aclarar qué explotó el 11-M, los ocho peritos encargados del análisis comparecieron ante el tribunal. Lo hicieron al mismo tiempo que la jefa del laboratorio de los Tedax que redactó los primeros análisis el mismo día de la masacre. Hasta ahora la versión oficial sostenía que en esos momentos iniciales no se pudo determinar la composición de los explosivos. Ante el tribunal, la perito dijo este lunes que detectó nitrato amónico y nitroglicol. Acto seguido, los peritos le echaron en cara que ocultara esa información. Los mismos peritos que transcurridos tres años de la masacre detectaron nitroglicerina y DNT, dos componentes que no forman parte de la Goma 2 ECO y sí del Titadyn o la Goma 2 EC. La experta de los Tedax dio por válida la teoría de la contaminación y fue entonces cuando llegaron las matizaciones de los peritos.

Antes otros peritos de la Policía confirmaron que la alarma del teléfono móvil hallado en la mochila de Vallecas se pierde al quitar la batería. Lo que no explicaron fue cómo se mantuvo esa hora después de que el teléfono fuera desmontado para hacerle las fotografías que difundió la cadena norteamericana ABC.

La perito se apunta a la teoría de la contaminación

Pero lo más importante de la sesión llegó tras el receso de media mañana. Comenzó la pericia sobre los informes de explosivos. Para ello se sentaron frente al tribunal los ocho peritos que, por orden de Gómez Bermúdez, analizaron tres años después los explosivos que estallaron el 11-M. También comparecieron al mismo tiempo los peritos que tras la masacre analizaron el teléfono de la mochila de Vallecas y, la más esperada, la jefa del laboratorio de los Tedax que hizo el primer análisis de los explosivos.   

Hasta su aparición, había sido Olga Sánchez la encargada de hacer las preguntas en representación de la Fiscalía. Sin embargo, el fiscal jefe le tomó el relevo y se encargó del interrogatorio. Con una manifesta intención, Javier Zaragoza se detuvo en los años de experiencia de esta experta química y en los "miles" de informes que ha firmado a lo largo de su carrera. Lo capcioso de sus intervenciones quedó de manifiesto cuando preguntó si en esos análisis, a requerimiento judicial, se han cuestionado sus resultados alguna vez. Gómez Bermúdez se vio obligado a intervenir: "Que no se cuestionen no quiere decir que sean correctos siempre".

Refugiándose en cuestiones científicas complicadas de entender en la sala, explicó que en sus primeros análisis detectó en las muestras de explosivos nitroglicol y nitrato amónico. Llegó a esa conclusión tras realizar varias pruebas que requerían "limpiar las muestras con agua y acetona". Fue entonces cuando desveló que reservó algunos restos sin tratar con acetona. Explicó a sus superiores que se trataba de dinamita. Empleó este término genérico porque, según dijo este lunes, "después de una explosión nunca se puede determinar la marca o el nombre comercial de un explosivo".

A continuación se apuntó a la teoría de la contaminación para justificar que ahora haya aprecido DNT y nitroglicerina, dos componentes que no están en la Goma 2 Eco pero sí en el Titadyn y la Goma 2 Ec.

Los peritos desmontan sus argumentos

"Todas las muestras pudieron contaminarse", dijo la jefa del laboratorio de los Tedax al fiscal jefe de la Audiencia. Cuando le preguntó Zaragoza si "por contaminación ambiental" replicó "puede ser".
 
Algunos de los ocho peritos del último informe encargado por Gómez Bermúdez pidieron intervenir en este momento. Explicaron que era imposible ese tipo de contaminación porque la atmósfera tendría que estar completamente cargada de este componente. Además, esgrimieron pruebas realizadas para ver si podía producirse ese contaminación. No hubo un solo caso.
 
Otro de los peritos intervino también para reprochar a los Tedax que pese a haber solicitado información sobre los análisis iniciales se la hubieran negado.
No han tenido acceso a los informes sobre explosivos que se hicieron el mismo 11-M. "Ahora se nos descubre el secreto de que el contenido genérico era nitrato amónico y nitroglicol. Eso no es un misterio, en nuestro informe figura en primer lugar. Entonces, por qué no se nos ha informado antes de llegar al juicio?", se preguntó uno de los peritos de parte.
 
 

La Policía dice ahora que en los análisis realizados el 11-M aparecía DNT




AFIRMA QUE DICHO COMPONENTE PASÓ DESAPERCIBIDO


El director de los análisis de explosivos ordenados por el juez Del Olmo (Alfonso Vega, perito de la Policía Científica) ha hecho llegar al tribunal un escrito, sólo firmado por él, donde afirma que en los análisis que se efectuaron el día de la masacre hay un error, consistente en que se habría omitido la presencia de DNT en la muestra patrón de Goma2-ECO que los Tedax entregaron. En ese escrito, al que ha tenido acceso LIBERTAD DIGITAL, afirma que dicha muestra patrón contenía dinitrotolueno (que no es componente de la Goma2-ECO), pero que, al ser muy pequeña su cantidad, pasó desapercibido. VEA DENTRO EL ESCRITO.

(Libertad Digital)
Los análisis de los explosivos de los trenes continúan enredando a la Policía en una madeja de explicaciones contradictorias y confusas.

La aparición de DNT y nitroglicerina en los análisis ordenados por el juez Gómez-Bermúdez hizo que la Policía achacara primero la presencia de esos componentes a una posible contaminación en fábrica.

Al no sostenerse esa hipótesis, los medios defensores de la versión oficial trataron de explicar la presencia de esos componentes por una contaminación en las minas asturianas. Sin embargo, la existencia de muestras custodiadas por la Guardia Civil donde no aparece ninguno de esos componentes echaba por tierra también esta segunda explicación.

Por si fuera poco, la aparición ahora de DNT en muestras que ya habían sido analizadas en 2004 y donde el DNT no se había detectado sólo dejaba la posibilidad de que las muestras se hubieran contaminado durante la custodia, bien accidental, o bien deliberadamente.

En el primer caso (contaminación accidental) nos encontraríamos ante una grave negligencia, pero en el segundo estaríamos ante una manipulación directa de las pruebas relativas al 11-M.

Ante eso, los peritos nombrados por el Ministerio de Interior intentaron explicar la aparición de esos componentes por una contaminación accidental durante la custodia de las muestras, debido a la mala calidad de las bolsas de plástico empleadas para guardarlas. Sin embargo, tampoco esta tercera explicación tiene una base científica. Además, según fuentes jurídicas, si el tribunal admitiera esa explicación, la influencia en otros juicios podría ser explosiva, ya que equivaldría a admitir que las muestras custodiadas por la Policía carecen en muchos casos de valor probatorio.

El último episodio de esta cadena de despropósitos es el escrito recién remitido al tribunal del 11-M por Alfonso Vega, el funcionario de la Policía Científica que ha estado actuando como director de los análisis. En ese escrito, Alfonso Vega sostiene que en los análisis realizados el 11-M a la muestra patrón entregada por los Tedax sí que había DNT, pero que pasó "desapercibido".

De esa forma, ya no habría tampoco contaminación de esa muestra durante la custodia, sino que el hecho de que ahora se detectara DNT en una muestra donde en 2004 no se detectó se debería a que ahora se han analizado las muestras con más atención. Estamos, pues, ante la cuarta explicación sucesiva que la Policía da sobre la aparición de DNT en los análisis.

Según ha podido saber LIBERTAD DIGITAL, Alfonso Vega intentó sin éxito que algún otro perito firmara con él este escrito dirigido al tribunal del 11-M, pero no consiguió que nadie estampara su firma en el escrito, entre otras cosas porque el propio Alfonso Vega negó a los peritos encargados del análisis de los explosivos el acceso a los datos de detalle de los análisis realizados el 11-M.

A continuación, reproducimos una copia facsimilar del escrito dirigido por el funcionario policial Alfonso Vega al Tribunal del 11-M:


11-M: los peritos socráticos




Colaboraciones nº 1734 30 de Mayo de 2007

Antecedentes

Las dos últimas sesiones del juicio han estado dedicadas a los explosivos que estallaron en los trenes. La necesidad de conocer con exactitud lo que estalló para poder determinar lo ocurrido se debe al hecho de que toda la investigación que ha conducido a la detención y procesamiento de los acusados parte básicamente del explosivo hallado en la mochila de Vallecas, la Renault Kangoo, el artefacto colocado en las vías del AVE a su paso por Mocejón y el piso donde se suicidó la célula de Leganés. En todos estos lugares se encontró Goma 2 ECO procedente de Mina Conchita. Si se demostrara que lo que estalló en los trenes fue Goma 2 ECO, la versión oficial alcanzaría finalmente la solidez que nunca ha llegado a tener. Si, por el contrario, se descubriera que lo que explosionó en los trenes no fue Goma 2 ECO, la investigación se vendría abajo y no sería posible condenar a ninguno de los acusados por el asesinato de las 191 personas fallecidas la mañana del 11 de marzo de 2004. Si, además, se pudiera aseverar que lo que estalló fue Titadyne, la revelación apuntaría a la ETA, ya que, desde que en 1999 la organización terrorista robara una gran cantidad de este explosivo en Francia, es el que viene empleando.

Muy poco después del atentado, surgieron dudas acerca de si la mochila de Vallecas fue realmente uno de los artefactos colocados en los trenes, porque todas las mochilas que se recogieron en la estación de donde se supone procedía fueron revisadas por los TEDAX, porque el mecanismo de activación incluía un teléfono móvil en cuyo interior se hallaba una tarjeta telefónica vendida en un locutorio regentado por un supuesto fundamentalista, Jamal Zougam, cuando la tarjeta era innecesaria para que el teléfono fuera capaz de activar el artefacto, ya que estaba previsto que lo hiciera, no gracias a una llamada telefónica, sino por medio del sistema de alarma incorporado, que puede funcionar sin necesidad de tarjeta, y porque la bomba no podía haber estallado de ningún modo ya que estaban sin encintar los empalmes de los cables, lo que sugería que la mochila podía haber sido colocada con posterioridad al atentado para ser encontrada, conducir hasta Zougam y que su implicación confirmara, antes de las elecciones del 14 de marzo, la autoría islamista y ello provocara el consiguiente vuelco electoral.

A pesar de las dudas acerca de la fiabilidad de la mochila, la Fiscal y el Juez instructor del caso se conformaron con un informe elaborado por la encargada del laboratorio de los TEDAX en el que afirmó que en los focos de las explosiones halló “componentes genéricos de la dinamita”. Dado que tanto la Goma 2 ECO como el Titadyne son dinamitas, tal informe no resolvía ninguna de las dudas, a pesar de lo cual ni la Fiscal ni el Juez consideraron necesario ordenar ulteriores informes.

Poco antes de iniciarse el juicio, el tribunal ordenó la práctica de una prueba pericial para averiguar de una vez por todas qué es lo que estalló en los trenes. Fueron designados ocho peritos, dos de Policía Científica, dos de la Guardia Civil, y cuatro por las partes.

Iniciada la prueba, se produjo una primera sorpresa cuando, en las muestras analizadas apareció dinitrotolueno (DNT), una sustancia que se emplea para fabricar el Titadyne, pero que no está presente en la Goma 2 ECO supuestamente empleada por los terroristas. Los oficialistas alegaron que tal presencia podía explicarse por el hecho de que la Goma 2 ECO procedía de Mina Conchita, donde el explosivo se guardaba mezclado con Goma 2 EC, una dinamita diferente, que se ha dejado de fabricar, en cuya composición sí hay DNT. Al emplearse una Goma 2 ECO que había estado en contacto con Goma 2 EC, era posible que parte del DNT presente en ésta última contaminara la Goma 2 ECO que emplearon los terroristas. La hipótesis se vio reforzada cuando se supo que aparecía DNT en buena parte (no en toda) la Goma 2 ECO recuperada intacta en la mochila de Vallecas, en la Renault Kangoo, en Mocejón y en Leganés presentó trazas de DNT.

Días después, se supo que, al analizar el polvo de extintor vertido sobre uno de los focos, se halló, además de DNT, nitroglicerina, otro componente exclusivo del Titadyne y que no forma parte de la composición de la Goma 2 ECO. El hallazgo pareció confirmar que el explosivo empleado, al menos en ese foco, fue Titadyne. Los conspiracionistas explicaron el que no se hallara nitroglicerina en las muestras de los otros focos con el hecho de que éstas habían sido lavadas con agua y acetona al analizarlas en el laboratorio de los TEDAX poco después del atentado, circunstancia que no concurría en la muestra analizada, la única que, al parecer, no había sido lavada.

Cuando los peritos entregaron su informe definitivo al tribunal, se supo que se había descubierto nitroglicerina en otras muestras procedentes de la mochila de Vallecas, de la Renault Kangoo e incluso en una muestra patrón de Goma 2 ECO.

A la vista de estos nuevos datos, los oficialistas pasaron a defender la teoría de la contaminación, esto es, la posibilidad de que las muestras se contaminaran con DNT y nitroglicerina a consecuencia de hallarse almacenadas las muestras en las dependencias de los TEDAX junto con explosivos que tuvieran estas sustancias.

La perito de los TEDAX

Anteayer compareció ante el tribunal la responsable de los únicos análisis que se hicieron de los vestigios recogidos en los focos de las explosiones: por fin supimos cuáles eran esos componentes genéricos de las dinamitas que la perito descubrió cuando hizo los primeros análisis, se trata de nitrato amónico y nitroglicol, sustancias ambas que están presentes tanto en la Goma 2 ECO, como en la Goma 2 EC y en el Titadyne. A la pregunta de por qué no lo había dicho hasta ahora, contestó que porque nadie se lo había preguntado y a la de por qué no se los había comunicado a sus superiores, dijo que éstos no son expertos y les sería mucho más comprensible la expresión “componentes genéricos de las dinamitas”.

Sin embargo, su declaración fue mucho más interesante en cuanto se refirió al modo en que se guardaron las muestras recogidas: en bolsas de plástico, que a su vez se introdujeron en sobres, que a su vez se introdujeron en otra bolsas de plástico, que a su vez se guardaron en cajas que, por último, se almacenaron en un armario, dedicado en exclusiva a evidencias del 11-M. Quedó igualmente claro que los explosivos no se guardan en ese almacén, sino en los minipolvorines de que disponen los TEDAX.

La guerra mediática

Debido al hecho de que esta forma de custodiar las muestras implicaba una desautorización de la teoría de la contaminación, el oficialista El País ayer volvió a apuntarse a la teoría de que en el atentado se empleó Goma 2 ECO contaminada con DNT y nitroglicerina procedente de la Goma 2 EC junto a la que se había almacenado en Mina Conchita.

Esta teoría quedó nuevamente desautorizada por otro informe pericial expuesto ayer por peritos de la Guardia Civil que analizaron cartuchos de los dos tipos procedentes de Mina Conchita y no encontraron en los de Goma 2 ECO ningún rastro de DNT ni de nitroglicerina.

Los peritos socráticos

Ninguno de los cuatro peritos de las fuerzas del orden encargados de averiguar qué estalló en los trenes, al declarar ayer, defendieron la tesis de que la Goma 2 ECO empleada en el atentado pudiera haberse contaminado con la Goma 2 EC junto a la que se supone había estado almacenada en la mina. Y no lo hicieron porque parten del hecho de que, en los análisis realizados inmediatamente después del atentado, nunca apareció DNT ni nitroglicerina. Por eso, a pesar de la situación en la que quedan sus compañeros del TEDAX, defendieron que la única explicación a la presencia hoy de DNT en la mayoría de las muestras y de nitroglicerina en alguna de ellas es la contaminación durante su almacenamiento.

Los peritos de parte trataron de desautorizar esta teoría basándose en las dificultades de que unas muestras custodiadas del modo en que lo fueron pudieran contaminarse con sustancias explosivas sin haber estado muy débilmente protegidas y muy próximas a explosivo entre cuyos componentes aparecieran estas sustancias. Sin embargo, no fueron capaces de presentar una hipótesis más sólida, habida cuenta de que se ha podido hallar nitroglicerina en cartuchos de Goma 2 ECO custodiados por los TEDAX.

Conclusión

La única conclusión que es posible alcanzar tras la larguísima comparecencia de todos los peritos en explosivos que han pasado por el tribunal es que no hay forma de que a éste se le diga con seguridad qué explosivo estalló en los trenes: sólo saben que no lo saben.

Consideraciones

Naturalmente, los medios oficialistas, en especial El País y el ABC, valorarán hoy esta conclusión como una confirmación inapelable de la versión oficial. Los conspiracionistas, por su parte, intentarán destacar cuán increíble resulta la teoría de la contaminación durante el almacenamiento.

Sin embargo, hay que decir que, por un lado, concluir que sólo se sabe que no se sabe lo que estalló en los trenes no puede confirmar nada, sino que, a lo sumo, lo que hace es impedir que se arrojen nuevas dudas, además de las que ya existen, sobre la versión oficial. Por otro, los conspiracionistas debieran reconocer que, con ser increíble que los TEDAX almacenen explosivos y evidencias con tal grado de descuido, la teoría de la contaminación es, de todas las posibles, la más probablemente cierta.

A la vista de todo ello, el tribunal, en su sentencia, tendrá que decidir si aceptar o no como hecho probado que lo que estalló en los trenes fue Goma 2 ECO procedente de Mina Conchita. Lo más probable es que lo haga, pues, a pesar de que las evidencias que apuntan a ello son débiles, no ha habido en el juicio nada que las desbarate. En tal caso, se dará por hecho que los autores fueron los miembros integrantes de la célula de Leganés y serán condenados por el asesinato todos aquellos cuya relación con la célula se considere suficientemente demostrada. En el improbable supuesto de que, a la vista de lo inconcluyente que ha sido la prueba pericial practicada por los ocho peritos encargados de averiguar lo que estalló, decidiera que no se ha probado que el explosivo empleado fue Goma 2 ECO procedente de Mina Conchita, nadie será condenado por el asesinato de las 191 víctimas mortales del 11-M.

Una imposible versión alternativa

Una de las acusaciones que más repetidas veces han dirigido los oficialistas a los conspiracionistas ha sido la de no disponer de una versión alternativa que enfrentar a la versión oficial. Los conspiracionistas han alegado, con razón, que no está en sus manos construir una versión alternativa cuando las propias fuerzas del orden, la Fiscalía y el Juzgado de instrucción han evitado seguir aquellas pistas que pudieran conducirles a la comprobación de hechos incompatibles con la versión oficial y, muy especialmente, en aquellos casos en que las pruebas, por leves que fueran, apuntaran a ETA.

Esta ausencia de celo se hace evidente no sólo en la falta de interés por saber con seguridad cuál fue el explosivo empleado. El informe policial encargado de valorar los muchos indicios que los conspiracionistas encontraron que apuntaban a la ETA despacha las pruebas aportadas diciendo en la mayoría de los casos que tal o cual evidencia “podría deberse” a tal o cual circunstancia sin interés para la investigación cuando lo lógico hubiera sido investigar la evidencia para poder concluir no que “podría deberse” a esto o a lo otro, sino que se debe a lo que se descubriera tras la investigación, conviniera o no a la versión oficial. Por último, el riesgo asumido por los altos jefes de la Policía Científica cuando falsificaron un informe de sus subordinados que contenía una inocente mención a ETA, lo que vulgarmente se conoce como el caso del bórico, apunta a que quizá hubo algo más que falta de celo.

Ha sido precisamente este empeño, manifestado por parte de la Policía desde el mismo día 11 de marzo de 2004, en cegar toda línea de investigación, que pusiera en tela de juicio, primero, la pista islamista, y luego la versión oficial sobre ella construida, la que ha hecho que se agudizara la suspicacia entre los conspiracionistas. Naturalmente, las abrumadoras consecuencias políticas que produjo, produce y producirá que la versión oficial se sostenga ante la opinión pública son suficientes para explicar la conducta muchas veces negligente y a veces voluntariamente culpable de los policías empeñados en sostener la versión oficial, pero es precisamente esta conducta la que explica la tozuda renuencia de un sector importante de los medios de comunicación y de la opinión pública a aceptarla.

El caso es que este diario del juicio del 11-M se inició con el propósito de seguir el juicio con la máxima atención que los medios del GEES permiten a fin de ver si, más allá de la realidad judicial y de lo que resulte de la definitiva sentencia, era posible saber con un cierto grado de certeza quién o quiénes adoptaron la decisión de atacarnos del modo tan extraordinariamente violento con el que lo hicieron para forzar un cambio de gobierno en España.

Lamentablemente, el juicio está a pocos días de su conclusión, y es muy improbable que nuestro objetivo se alcance. Desde un punto de vista estratégico, las consecuencias son graves, pero las más inmediatas son las que se producirán en el ámbito político y social porque los tirios seguirán defendiendo su verdad, una verdad cuajada de agujeros sin explicar, y los troyanos seguirán sin aceptarla agarrándose precisamente a esos indiscutibles agujeros que el juicio, a pesar del hercúleo esfuerzo del Juez Gómez Bermúdez, no parece ya capaz de colmar.