jueves, 24 de mayo de 2007

Datadiar - Crónica de la decimocuarta semana de 21 a 23 de mayo





Semana del 21 al 23 de mayo de 2007

Crónica de la decimocuarta semana de 21 a 23 de mayo

Los cinco peritos de la Unidad Central de Información (UCI) y de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía Nacional, testigos 17855, 13617, 18028, 73929 Y 18972, que participaron en la elaboración de los dos informes realizados sobre la posible existencia de vínculos entre ETA y el 11-M, reiteraban durante sus intervenciones del lunes, en al inicio de la decimocuarta jornada del juicio por los atentados, que la banda etarra no tiene ninguna vinculación con los mismos.

Los agentes negaban, además, la existencia de un informe sobre esta vinculación, porque "no aceptaríamos que hubiera un informe que se basara en elucubraciones" y rechazaban de plano haber sido presionados durante la realización de sus respectivos documentos periciales.

El pasado día 9 de mayo fue el comisario jefe del Instituto de Estudios de la Policía, José Cabanillas (Cuenca), uno de los cinco peritos que también declaraban el lunes ante el tribunal, quien negó la existencia de esa relación, después de que el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera le acusara de manipular el informe de Pérez Castaño, entonces comisario jefe de la UCI, para ocultar esos supuestos vínculos entre ETA y el 11-M.

"Confirmo que no existe ningún informe. No aceptaríamos que hubiera un informe que se basara en elucubraciones", destacó uno de los peritos.

Una agente de los cinco peritos aseguró que "la incidencia del titadyne en este informe es mínima" y aunque se comprobara que el explosivo del 11-M fue titadyne, el habitual de la banda terrorista, “hay otros datos que descartan su autoría”, observó esta perito.

Los cinco peritos analizaron varios puntos que se han barajado como posibles conexiones entre ETA y el atentado, como las relaciones entre presos etarras e islamistas, que aseguraron eran "relaciones de índole personal por afinidad personal entre distintos presos sin la mayor relevancia".

Los agentes comentaron que “los miembros de ETA se relacionan con presos de todo tipo; no es cierto que estén aislados. En alguna ocasión, es posible que mantengan alguna afinidad y algún contacto puramente personal con presos islamistas por ejemplo. También es posible que faciliten direcciones, normalmente de otras prisiones, con el fin contactar con algún familiar”.

Así, en el informe, los cinco peritos señalan que “teniendo en cuenta que hay muchos presos etarras y muchos islamistas, sólo se detectaron tres posibles interconexiones. La relevancia de todas fue descartada, pues se trataba de relaciones normales entre presos”.

Según comentó uno de los cinco peritos, “ETA nunca ha comprado explosivos a delincuentes comunes, como supuestamente hicieron los autores del 11-M, que presuntamente los adquirieron a mineros de Asturias, sino que normalmente los ha robado en las fábricas o los ha elaborado de forma artesanal, bien cloratita o bien amonal o amosal”.

Los policías ratificaban también las afirmaciones de que la "Caravana de la Muerte" de ETA realizó el camino hacia Madrid a través de carreteras secundarias, como es costumbre de la banda terrorista, mientras que el recorrido que realizaron los islamistas con los explosivos, que también fueron transportados por algunos acusados de Asturias en autobuses de línea, se hizo por carreteras principales.

"El recorrido de la caravana de los islamistas nunca la haría ETA y no hay ningún punto de conexión con la caravana interceptada en Cañaveras", resaltaron.

Sobre la proximidad de las fechas de ambas caravanas, explicaron que “España estaba en esa época inmersa en unos comicios, las elecciones generales de 2004, y Madrid era por eso un objetivo para cualquier organización terrorista".

Sin embargo, explicaron que ETA "suele cometer los atentados a mitad de campaña y no dos días antes, como hicieron los autores del 11-M, ya que la intención del comando etarra detenido en Cañaveras era el de atentar a su llegada a Madrid con la furgoneta, que había sido robada dos meses antes, y que trajeron cargada de explosivos desde Francia”.

Además, ese atentado de ETA, manifestaron, hubiera sido "de tipo alarmista" y hubieran avisado de la colocación de la furgoneta-bomba.

Sobre el robo perpetrado por ETA de un vehículo que se encontraba aparcado en las proximidades del domicilio del Suárez Trashorras, han manifestado que la “caravana de la muerte” estaba integrada por un comando de liberados y que éstos roban los coches, del tipo del que fue sustraído en ese lugar (un Renault 19), en los sitios por donde se mueven y es necesario tener en cuenta que se trata de comandos itinerantes. “En este caso, pretendían atentar en la cornisa cantábrica y en Madrid. Sustrajeron el vehículo en Asturias porque iban a cargar el explosivo en Santander”, decía uno de los peritos.

Respecto a una referencia en el informe que se hace del etarra José Ignacio de Juana Chaos, uno de sus autores relató que se refiere a una carta que envió a su compañera sentimental en la que pedía un traductor de árabe porque tenía interés en hablar con prensa árabe para denunciar la situación de los presos en la cárcel de Melilla.

En cuanto a la nota con la fórmula de la cloratita encontrada en la celda del procesado Abdelkrim Bensmail, los peritos explicaron que “no era exactamente la fórmula que se incluye en los manuales de ETA, sino que faltaba uno de los componentes, el azúcar”.

Finalmente, concluyeron señalando que el atentado que ETA tenía planificado para las elecciones era para el 29 de febrero, pero resultó fallido.

312,50 kilos de explosivos

Dos peritos de la Guardia Civil, testigos 57188 y E-80152-J, hacían un amplio informe, el miércoles, en la cuadragésima primera jornada del juicio por los atentados del 11-M, en el que relataban que en los diversos viajes que hicieron desde Asturias a Madrid, Sergio Álvarez, Antonio Iván Reiss y "El Gitanillo" se trasladaron un total de 312,50 kilos de explosivos.

Según sus cálculos, 270 fueron transportados entre el 28 y el 29 de febrero de 2004 por los suicidas Jamal Ahmidan, "El Chino", Abdennabi Kounjaa y Mohamed Oulad Akcha; otros 25 los llevó Sergio Álvarez en la mochila que trasladó en autobús, el 5 de enero de ese año; y el resto se llevó, en el viaje que hizo Antonio Iván Reiss el 9 de enero y el realizado por "El Gitanillo", a finales de ese mes.

Los peritos señalaron que llegaron a estos resultados tras contrastar la declaración prestada por "El Gitanillo", condenado ya por estos hechos; con el pago de peajes hechos en la autopista durante el fin de semana del 28 y 29 de febrero; la compra realizada en un hipermercado asturiano por los suicidas en esa fecha en la que adquirieron tres macutos y tres mochilas y con las manifestaciones de Álvarez y Reiss.

Los agentes, según relataron, hicieron diversas pruebas con una mochila similar a la que trasladó a Madrid Álvarez -que declaró ante el tribunal que pensaba que llevaba cd's piratas- gracias a la descripción que éste les hizo de ella y señalaron que probaron introduciendo hachís y dinamita Goma 2 Eco.

Como base se partió de los patrones de las mochilas adquiridas en Carrefour de Avilés, en cuyo ticket de compra constaba el nombre de la cajera que pudo reconocer a miembros de la célula de islamista y que ya ha participado como testigo en esta vista.

Las conclusiones del informe descartan que llevara hachís por un "motivo objetivo", y es que este procesado manifestó que en la mochila llevaba lo que parecía ser una caja, por lo que los agentes tomaron como referencia una de dinamita Goma 2 Eco facilitada por la empresa que la fabrica, situada en Páramo de Masa (Burgos), y tras comprobarlo coincidió con las medidas de la mochila.

Apuntaron también que cifraron en 25 kilos la cantidad de dinamita que transportó porque la densidad del explosivo "es muy superior" a la del hachís y si llenan la mochila de hachís, según los peritos, no llegaría a 15 kilos, en cambio con Goma 2 Eco puede llegar hasta unos 31 kilos.

Respecto a la bolsa transportada por Reiss, que manifestó pensaba que llevaba hachís, los expertos hicieron las pruebas con los mismos parámetros, aunque no pudieron concluir el peso del explosivo que supuestamente transportó.

A preguntas de una de las acusaciones indicaron que también descartaron que llevara ese tipo de droga por un "elemento subjetivo", ya que un "consumidor de hachís percibe el olor del hachís" y uno de los peritos dijo: "yo creo que si hubiera llevado hachís lo percibiría cualquier persona".

Además, recordó que cuando los peritos hicieron la prueba "quedaron un poco afectados" por el olor de esa droga.

El abogado de Reiss, Endika Zulueta, quiso saber si ese olor sería igual de "penetrante" de haber estado el hachís en mal estado (Trashorras declaró que esos viajes eran para devolverle a "El Chino" hachís de mala calidad), a lo que uno de los peritos afirmó que "huele peor", aunque admitió que no se hizo esa comparativa porque sólo se emplearon "bolas entregadas por Farmacia", y mantuvo que a pesar de estar empaquetado de forma hermética ese olor se traspasaría.

La defensa de Sergio Álvarez interrogó por su parte a los peritos acerca de por qué no se introdujo en la mochila de prueba una caja fuerte, teniendo en cuenta que su cliente habló en su declaración de una caja fuerte dentro de la mochila.

"Porque no hay ningún dato que identifique ese tipo de caja", aseguró uno de los agentes, al apuntar que lo que dijo su defendido es que "le dio la impresión" de que había "una caja metálica".

Sin comprobar los CD

Añadieron además que una caja de Goma 2 ECO aguanta seis horas sin deformarse aunque, como él dijo, permaneciera sentado sobre ella todo el viaje desde Asturias y mantuvieron que no corrió peligro por el hecho de que fueran explosivos porque no estaba conectados a un detonador.

En ese momento el abogado les preguntó por qué tampoco introdujeron en la bolsa CD, objetos que en su declaración aseguró que creyó que era lo que transportaba, y el perito indicó que porque en ese momento se hablaba de hachís y explosivos y sólo Sergio Álvarez habla de CD.

"Ya, pero si lo dijo, lo lógico sería descartarlo ¿no?", observó el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que intervino en numerosas ocasiones.
La información sobre peajes se extrajo, en febrero, del Juzgado, de la Administración, de cuentas bancarias. Se elaboró con ello un informe preliminar. Posteriormente, se hizo una ampliación (la que consta en el sumario) con información facilitada por Caja Asturias: las cuentas estaban vinculadas a Emilio Suárez Trashorras y Carmen Toro.

En uno de los viajes que éstos hicieron de Asturias a Madrid, según información del Juzgado facilitada en febrero, una misma tarjeta se utilizó en dos ocasiones en un mismo peaje en un intervalo de tiempo de segundos. Lo lógico es que hubiese dos vehículos que usaron la misma tarjeta.

El hecho de que una tarjeta con un titular concreto se use en un peaje no significa que pague su titular. Sólo significa que se usa esa tarjeta en un peaje. El perito explica que la normativa exige que se solicite DNI al titular. No obstante, el Presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez, matizaba que, objetivamente, eso no es la práctica habitual: en el carril de los peajes de “pago sólo con tarjeta” nadie solicita el DNI. Por tanto, remarcó el letrado de Trashorras, el hecho de que una tarjeta de éste se usara en un peaje no significa que estuviera en el peaje.

También elaboraron un informe sobre el BMW de Jamal Ahmidan. Lo ratifican. Para elaborarlo se basaron en declaraciones de testigos, imputados, talleres, etc. En relación con este coche, Abdelilah EL Fadual dio su identidad en distintos talleres y lo dejó para reparar. La relación de Slimane Aoun con el vehículo en cuestión procede de declaraciones de un testigo, de un taller, que ya había declarado en juicio.

Respecto a las bolsas de viaje cotejadas, se concluye que ambas bolsas son prácticamente idénticas salvo en lo que respecta a la guarnición de la bandolera, las capas y el hilo de costura de la guarnición. El patronaje y los tejidos son iguales. No se descarta que sean de la misma fábrica pero tampoco se sabe con certeza que efectivamente sean de la misma fábrica, resume el Presidente.

Diferencias en los móviles

El lunes, otros dos peritos TEDAX, testigos 58655 Y 80212, encargados de la elaboración de un informe sobre teléfonos móviles utilizados en artefactos explosivos por parte de ETA y la desactivación de la mochila de Vallecas, señalaron ante el tribunal la existencia de muchas diferencias técnicas en el uso, en tres ocasiones, de los móviles por parte de la banda terrorista en atentados y el método empleado en la masacre del 11 de marzo de 2004.

El informe pericial se realizó sobre tres aparatos utilizados en tres casos diferentes por ETA (cometidos en San Sebastián, el cementerio de Zarauz y el puerto de Pasajes en 2001) con los usados en los atentados del 11-M. ETA intercala hasta el momento de la deflagración un detonador mecánico como elemento de seguridad, así como un controlador a distancia con una fuente de alimentación propia, mientras que el grupo islamista usó sólo un temporizador.

La confección de los artefactos del 11-M, según explicó uno de los peritos, no era habitual y el teléfono encontrado en la "mochila de Vallecas" presentaba una manipulación que requiere ciertos conocimientos con respecto al terminal y debía haber sido realizado por una persona que tuviera principios básicos de telefonía.

En este informe, que elaboraron a petición del instructor del sumario de los atentados, el juez Juan del Olmo, indicaron también otras diferencias entre la utilización de los móviles por parte de ETA y en el 11-M como son los detonadores o la marca del teléfono que en el caso de la banda terrorista en los tres atentados en que los ha utilizado siempre, ha sido Alcatel Easy One Touch y en la masacre de Madrid fue Trium 110. Además, ETA suele utilizar los aparatos móviles a modo de mando a distancia y la célula como temporizador.

La confección de los artefactos del 11-M, según explicó uno de los peritos, no era habitual y el teléfono encontrado en la "mochila de Vallecas" presentaba una manipulación que requiere ciertos conocimientos con respecto al terminal y debía haber sido realizado por una persona que tuviera principios básicos de telefonía.

Además de estos peritos, testigos X-00 y C-72, técnicos en telecomunicaciones y telefonía móvil, que elaboraron un informe sobre las BTS (repetidores de telefonía) y que expusieron que los móviles que iban dentro de las mochilas-bomba estaban todos apagados como se pudo observar en el de la "mochila de Vallecas", la única que no estalló.

A continuación participaron dos peritos de la Policía Nacional, testigos 148 y 51.884.822, que analizaron la bolsa de viaje azul oscuro, con una inscripción en una de las asas, que contenía el explosivo desactivado por los TEDAX y que supuestamente venía del tren explosionado en la estación de El Pozo.

Esta bolsa se contrastó con una muestra indubitada, con un patrón de referencia. La pericia concluye que ambas bolsas son prácticamente idénticas salvo en lo que respecta a la guarnición de la bandolera, las capas y el hilo de costura de la guarnición. El patronaje y los tejidos son iguales. “No se descarta que sean de la misma fábrica, pero tampoco se sabe con certeza que efectivamente sean de la misma fábrica”, resumió El magistrado Gómez Bermúdez.

Atentado de bajo coste

Tres agentes de la UCI, testigos 87724, 84101 y 87492, que elaboraron los informes sobre la financiación del atentado del 11-M, afirmaron el miércoles que su coste fue "relativamente pequeño" y que “el suicida Jamal Ahmidan, ‘El Chino’, se perfilaba como la figura central en la financiación, que provenía del tráfico de estupefacientes” e, incluso, llegó a pagar alquileres de algunas viviendas relacionadas con los atentados.

Los peritos han explicado que en ningún momento se detectaron transferencias bancarias entre los supuestos autores que hicieran pensar en que una determinada persona fuera la encargada de financiar la operación, sino que "cada uno aportó su parte personal".

Así, durante la investigación del 11-M, la droga sobre la que se hicieron ciertas estimaciones en materia de financiación de los atentados fue hallada en el domicilio del primo de "El Chino", el acusado Hamid Ahmidan, ya que no pudieron comprobar dónde compraba Jamal Ahmidan el hachís con el que traficaba ni cómo adquirió el primer dinero para comenzar con el tráfico de estupefacientes al llegar de Marruecos a España.

Respecto Trashorras, los peritos indicaron que sólo constan sus ingresos por la pensión de invalidez que percibe y matizaron que no constan ingresos por drogas o venta explosivos y tampoco pudieron determinar en su investigación si el acusado Rafá Zouhier obtuvo dinero del tráfico de explosivos.

El comisario jefe del Instituto de Estudios de la Policía, José Cabanillas, que ya declaró el pasado nueve de mayo en relación a un informe sobre la posible vinculación entre ETA y el 11-M, regresaba como perito para exponer a la sala varios de los informes en los que participó en su etapa de responsabilidad en la Comisaría General de Información.

Cabanillas, uno de los funcionarios mencionados en la carta enviada al presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, por el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera en la que revelaba datos realizados por un supuesto informe que relacionaba a ETA con los atentados, resumió junto a otra compañera sus conclusiones en relación con el vídeo reivindicativo de la masacre hallado en Leganés.

Explicó que la intención de esa grabación era "atemorizar" a la población. y que en el mismo aparecen tres figuras, y la central, que ha sido identificada con 'El Chino', se comporta “como un líder, que aparece además investido con los atributos habituales del mismo” y "pretende atemorizar" e incluso "advertir de que seguían teniendo dinamita como la que utilizaron en los atentados a los trenes".

“El Chino” protagonista del vídeo

Según los peritos, el vídeo encontrado en Leganés, es muy similar a la inmensa mayoría de las imágenes de líderes o emires en Irak, que aparecen con los mismos elementos, el Corán y un arma de guerra, igual que "El Chino" en la grabación era el personaje central y estaba acompañado de otras dos personas que portaban el Corán y un fusil Sterling.

En cuanto a los destinatarios añadieron que si bien la primera parte del mismo va dirigido a la población en general la segunda parte va para la población musulmana a la que se concede un plazo de siete días para huir de España si tiene miedo.

Los dos peritos indicaron que de la preparación de la cinta se ocupó todo el grupo que se suicidó en Leganés y otras personas que huyeron de la vivienda.

El comisario también declaró, junto a otras dos policías de la Unidad Central de Información (UCI), sobre los informes de las comisiones rogatorias internacionales tramitadas en Francia, Bélgica, Italia y Marruecos, en relación con el 11-M.

La mayor parte de los datos obtenidos señalan una pertenencia del considerado autor intelectual de los atentados Hassan El Haski de la sección europea del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).

Identificaciones periciales

Los peritos que analizaron el martes las muestras de ADN, recogidas en los diferentes escenarios relacionados con el 11-M manifestaron que entre éstas encontraron perfiles de los acusados Abdelmajid Bouchar y Basel Ghalyoun y de los siete terroristas que se suicidaron en el piso de Leganés (Madrid).

El perfil de Bassel Ghalyoun se encontró en una prenda hallada en Leganés: era un gorro árabe. El de Jamal Zougam se encontró en un Mitsubishi Galant (en el freno, en una servilleta, en una botella, etc. Y el ADN de Otman El Ghanoui se halló en una sudadera gris encontrada en la finca de Morata.

Así lo manifestaron los cinco facultativos de la Policía Científica - 82725 (policía nacional), 202 (facultativo) y peritos de las periciales 31, 32 y 97- en la sesión cuadragésima del juicio por el 11-M, en la que explicaron que de los siete cadáveres que hallaron en Leganés, se identificaron en un principio dos, otro resultó anónimo, y los otros cuatro, mediante la comparación de la necrorreseña.

Con este último sistema, precisó una de los cinco peritos, identificaron a Jamal Ahmidan, "El Chino", Serhane Ben Abdelmajid, "El Tunecino", Rifaat Anouar y Abdennabi Kounjaa, mientras que a los hermanos Mohamed y Rachid Oulad Akcha se los identificó con los perfiles que envió la Real Gendarmería de Marruecos, país de origen de estos hermanos.
En el informe sobre la inspección ocular de los cadáveres encontrados en las ruinas de Leganés consta que se identificaron genéticamente dos cadáveres; cuatro por las reseñas necrológicas y uno quedó sin identificar.

Se analizó una muestra de “hueso de dátil” y otra de “hueso de aceituna”, encontradas en Leganés. El perfil asignado fue 18 “anónimo”. En 2005 se recibió muestra indubitada del perfil de Abdelmajid Bouchar que se cotejó con el 18 dando resultado coincidente. El ADN de este fallecido se localizó en unas botellas encontradas en el Renault 19 partiendo de muestras indubitadas del hotel Fuenlabrada.

Más perfiles

También en una botella de agua Viladrau, encontrada en un Opel Astra, se halló ADN de Jamal Ahmidan “El Chino”. En una sábana bajera del domicilio del Albolote se encontraron los perfiles Ahmidan, que aparecían también en Morata, en un Citroen y en un Opel Astra, y de Rifaat Anouar.

El perfil 19 era de Mohamed Oulad Akcha y se analizaron sus restos en una mochila. Su perfil se identificó en un guante de trabajo y coincidía sin duda con el de uno de los cadáveres de Leganés.

Respecto a una cuchilla de afeitar Gillete Azul, hallada en la finca de Morata, en ella se encontró el perfil 38 que coincide con el perfil 18 de otro informe: Abdelmajid Bouchar.

El perfil de Abdenabi Kounjaa también se identificó sin problemas, porque había muchas huellas y el de Riffaat Anouar aparece en la furgoneta Kangoo, en la finca de Chinchón y en la finca de Albolote.

En el Skoda Fabia se encontró el perfil 6, de Allekema Lamari. Se analizaron una chaqueta, una bufanda y el dedil de un guante. También se obtuvo el perfil mitocondria en unos pelos suyos, aunque esta prueba tiene menor alcance demostrativo,.

También se halló el perfil de Afalah, identificado por una prueba de paternidad de fiabilidad alta (99,999999 %): las muestras se extrajeron de una sobaquera.

El perfil de Saed El Harrak aparece en prendas suyas, mientras que De Rabei Osman se analizaron un cepillo de dientes, una muestra de saliva y un vaso de plástico.

El perfil de Serhane “El Tunecino” se encontró en un cepillo de dientes y en una toalla blanca recogidos en un domicilio calle Francisco Ramiro.

El perfil de Mohamed Belhadj, que se obtuvo mediante prueba de paternidad, se halló en una colilla de Marlboro de un Golf propiedad de Ibrahim Afalah.

En el domicilio de Travesía de Madrid, se encontró un perfil desconocido de una mujer y el ADN de Rafa Zouhier, que aparece también como perfil 98 en un atestado por robo de la Comisaría Moncloa – Aravaca.

En ciertos “pelos” se encontró el perfil de Safwan Sabagh y el de Hamid Ahmidan, perfil 36, se encontró en restos del volante de un Megane y en un pantalón encontrado en la finca de Morata. En el Megane, se encontró también ADN de una mujer y una mezcla con el perfil del propietario de la furgoneta Renault Kangoo.

99,9999999999991 por ciento

Antes del testimonio de estos cinco peritos comparecieron el facultativo, que actúa como testigo 161, y el agente de policía, 74131, que analizaron los restos de Lamari. Explicaron que éstos consistían en un fragmento de cabeza, que se comparó con una reseña policial, tanto sobre la pose de perfil como de la pose de frente. Y se encontraron una serie de puntos identificadores. Además, la cabeza conservaba el pelo, parte de la frente, la oreja derecha, barba y se contaba con la morfología del pabellón auditivo y una cicatriz.

Por su parte, los peritos Facultativo 21 Y Técnico 176 , ambos policías nacionales, contaron que para determinar el perfil genético que era anónimo tomaron muestras de saliva de los padres de Lamari, cuya coincidencia fue del "99,9999999999991 por ciento".

Los peritos de acústica forense, testigos 78903 y 196, que han analizado tres videos, uno encontrado en las inmediaciones de la mezquita de la M30 y dos hallados en los escombros de Leganés, explicaron que se hizo una comparativa entre las tres cintas y, luego, una nueva comparativa con otras cintas recuperadas en la causa.

Se hizo la comparativa con un sistema de reconocimiento automático dado que el idioma en que se hablaba era árabe y llegaron a la conclusión de que los autores de la reivindicación de la mezquita y de las cintas de Leganés no eran los mismos. Sin embargo, las cintas de Leganés procedían de un mismo interlocutor y en la comparativa con otras cintas, las voces de las 3 analizadas no se correspondían

Testigos y amigos

Attila Turk, amigo de El Haski, junto a los hermanos Ahmed y Youssef M'Saad, todos ellos presos en Francia por su relación con el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), declararon por la mañana, a través de videoconferencia desde Versalles (París),

Turk negó haber implicado a El Haski en la ideación y preparación del 11-M y no reconoció las declaraciones que prestó ante la Policía en las que dijo que este procesado "estaba muy nervioso y preocupado" antes de los atentados de Madrid.

Los hermanos M'Saad admitieron que el Haski se alojó en casa de sus padres en el país galo antes y después del 11-M y uno de ellos dijo que le vio "normal" y que "no tenía miedo".

El que más relación tenía de los dos hermanos con El Haski -presunto ideólogo de los atentados-, era, según su propio testimonio, Youssef, en cuyo domicilio en Francia le dejó permanecer unos días porque cuando él se trasladó a Siria con su madre, estuvieron seis días en la casa de El Haski.

Youssef contó que El Haski tenía un teléfono, un Nokia de color oscuro negro o azul, en el que sólo recibía llamadas, puesto que él llamaba desde cabinas públicas. Además, usaba una cuenta “Yahoo” de correo electrónico. No obstante, señaló que no sabe con quien contactaba, aunque supone que posiblemente sería con su familia y amigos sirios.

Tanto Ahmed como Youssef señalaron que El Haski tenía dinero durante su estancia en Francia a pesar de que no trabajaba, y a este respecto Youssef indicó que ya lo trajo con él y también se lo prestaban unos amigos suyos de la localidad de Clichy.

Youssef negó en un principio que a El Haski se le conociera como "Abu Hamza", aunque después dijo que "escasas veces" se le llamaba con ese sobrenombre.

Suspendida la sesión

La vista quedó suspendida el miércoles hasta el próximo lunes día 28 debido a que la fuerte tormenta que descargó en Madrid y estropeó el sistema de grabación de la sala.

Los cinco peritos de la Unidad Central de Información (UCI) y de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía Nacional, testigos 17855, 13617, 18028, 73929 Y 18972, que participaron en la elaboración de los dos informes realizados sobre la posible existencia de vínculos entre ETA y el 11-M, reiteraban durante sus intervenciones del lunes, en al inicio de la decimocuarta jornada del juicio por los atentados, que la banda etarra no tiene ninguna vinculación con los mismos.

Los agentes negaban, además, la existencia de un informe sobre esta vinculación, porque "no aceptaríamos que hubiera un informe que se basara en elucubraciones" y rechazaban de plano haber sido presionados durante la realización de sus respectivos documentos periciales.

El pasado día 9 de mayo fue el comisario jefe del Instituto de Estudios de la Policía, José Cabanillas (Cuenca), uno de los cinco peritos que también declaraban el lunes ante el tribunal, quien negó la existencia de esa relación, después de que el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera le acusara de manipular el informe de Pérez Castaño, entonces comisario jefe de la UCI, para ocultar esos supuestos vínculos entre ETA y el 11-M.

"Confirmo que no existe ningún informe. No aceptaríamos que hubiera un informe que se basara en elucubraciones", destacó uno de los peritos.

Una agente de los cinco peritos aseguró que "la incidencia del titadyne en este informe es mínima" y aunque se comprobara que el explosivo del 11-M fue titadyne, el habitual de la banda terrorista, “hay otros datos que descartan su autoría”, observó esta perito.

Los cinco peritos analizaron varios puntos que se han barajado como posibles conexiones entre ETA y el atentado, como las relaciones entre presos etarras e islamistas, que aseguraron eran "relaciones de índole personal por afinidad personal entre distintos presos sin la mayor relevancia".

Los agentes comentaron que “los miembros de ETA se relacionan con presos de todo tipo; no es cierto que estén aislados. En alguna ocasión, es posible que mantengan alguna afinidad y algún contacto puramente personal con presos islamistas por ejemplo. También es posible que faciliten direcciones, normalmente de otras prisiones, con el fin contactar con algún familiar”.

Así, en el informe, los cinco peritos señalan que “teniendo en cuenta que hay muchos presos etarras y muchos islamistas, sólo se detectaron tres posibles interconexiones. La relevancia de todas fue descartada, pues se trataba de relaciones normales entre presos”.

Según comentó uno de los cinco peritos, “ETA nunca ha comprado explosivos a delincuentes comunes, como supuestamente hicieron los autores del 11-M, que presuntamente los adquirieron a mineros de Asturias, sino que normalmente los ha robado en las fábricas o los ha elaborado de forma artesanal, bien cloratita o bien amonal o amosal”.

Los policías ratificaban también las afirmaciones de que la "Caravana de la Muerte" de ETA realizó el camino hacia Madrid a través de carreteras secundarias, como es costumbre de la banda terrorista, mientras que el recorrido que realizaron los islamistas con los explosivos, que también fueron transportados por algunos acusados de Asturias en autobuses de línea, se hizo por carreteras principales.

"El recorrido de la caravana de los islamistas nunca la haría ETA y no hay ningún punto de conexión con la caravana interceptada en Cañaveras", resaltaron.

Sobre la proximidad de las fechas de ambas caravanas, explicaron que “España estaba en esa época inmersa en unos comicios, las elecciones generales de 2004, y Madrid era por eso un objetivo para cualquier organización terrorista".

Sin embargo, explicaron que ETA "suele cometer los atentados a mitad de campaña y no dos días antes, como hicieron los autores del 11-M, ya que la intención del comando etarra detenido en Cañaveras era el de atentar a su llegada a Madrid con la furgoneta, que había sido robada dos meses antes, y que trajeron cargada de explosivos desde Francia”.

Además, ese atentado de ETA, manifestaron, hubiera sido "de tipo alarmista" y hubieran avisado de la colocación de la furgoneta-bomba.

Sobre el robo perpetrado por ETA de un vehículo que se encontraba aparcado en las proximidades del domicilio del Suárez Trashorras, han manifestado que la “caravana de la muerte” estaba integrada por un comando de liberados y que éstos roban los coches, del tipo del que fue sustraído en ese lugar (un Renault 19), en los sitios por donde se mueven y es necesario tener en cuenta que se trata de comandos itinerantes. “En este caso, pretendían atentar en la cornisa cantábrica y en Madrid. Sustrajeron el vehículo en Asturias porque iban a cargar el explosivo en Santander”, decía uno de los peritos.

Respecto a una referencia en el informe que se hace del etarra José Ignacio de Juana Chaos, uno de sus autores relató que se refiere a una carta que envió a su compañera sentimental en la que pedía un traductor de árabe porque tenía interés en hablar con prensa árabe para denunciar la situación de los presos en la cárcel de Melilla.

En cuanto a la nota con la fórmula de la cloratita encontrada en la celda del procesado Abdelkrim Bensmail, los peritos explicaron que “no era exactamente la fórmula que se incluye en los manuales de ETA, sino que faltaba uno de los componentes, el azúcar”.

Finalmente, concluyeron señalando que el atentado que ETA tenía planificado para las elecciones era para el 29 de febrero, pero resultó fallido.

312,50 kilos de explosivos

Dos peritos de la Guardia Civil, testigos 57188 y E-80152-J, hacían un amplio informe, el miércoles, en la cuadragésima primera jornada del juicio por los atentados del 11-M, en el que relataban que en los diversos viajes que hicieron desde Asturias a Madrid, Sergio Álvarez, Antonio Iván Reiss y "El Gitanillo" se trasladaron un total de 312,50 kilos de explosivos.

Según sus cálculos, 270 fueron transportados entre el 28 y el 29 de febrero de 2004 por los suicidas Jamal Ahmidan, "El Chino", Abdennabi Kounjaa y Mohamed Oulad Akcha; otros 25 los llevó Sergio Álvarez en la mochila que trasladó en autobús, el 5 de enero de ese año; y el resto se llevó, en el viaje que hizo Antonio Iván Reiss el 9 de enero y el realizado por "El Gitanillo", a finales de ese mes.

Los peritos señalaron que llegaron a estos resultados tras contrastar la declaración prestada por "El Gitanillo", condenado ya por estos hechos; con el pago de peajes hechos en la autopista durante el fin de semana del 28 y 29 de febrero; la compra realizada en un hipermercado asturiano por los suicidas en esa fecha en la que adquirieron tres macutos y tres mochilas y con las manifestaciones de Álvarez y Reiss.

Los agentes, según relataron, hicieron diversas pruebas con una mochila similar a la que trasladó a Madrid Álvarez -que declaró ante el tribunal que pensaba que llevaba cd's piratas- gracias a la descripción que éste les hizo de ella y señalaron que probaron introduciendo hachís y dinamita Goma 2 Eco.

Como base se partió de los patrones de las mochilas adquiridas en Carrefour de Avilés, en cuyo ticket de compra constaba el nombre de la cajera que pudo reconocer a miembros de la célula de islamista y que ya ha participado como testigo en esta vista.

Las conclusiones del informe descartan que llevara hachís por un "motivo objetivo", y es que este procesado manifestó que en la mochila llevaba lo que parecía ser una caja, por lo que los agentes tomaron como referencia una de dinamita Goma 2 Eco facilitada por la empresa que la fabrica, situada en Páramo de Masa (Burgos), y tras comprobarlo coincidió con las medidas de la mochila.

Apuntaron también que cifraron en 25 kilos la cantidad de dinamita que transportó porque la densidad del explosivo "es muy superior" a la del hachís y si llenan la mochila de hachís, según los peritos, no llegaría a 15 kilos, en cambio con Goma 2 Eco puede llegar hasta unos 31 kilos.

Respecto a la bolsa transportada por Reiss, que manifestó pensaba que llevaba hachís, los expertos hicieron las pruebas con los mismos parámetros, aunque no pudieron concluir el peso del explosivo que supuestamente transportó.

A preguntas de una de las acusaciones indicaron que también descartaron que llevara ese tipo de droga por un "elemento subjetivo", ya que un "consumidor de hachís percibe el olor del hachís" y uno de los peritos dijo: "yo creo que si hubiera llevado hachís lo percibiría cualquier persona".

Además, recordó que cuando los peritos hicieron la prueba "quedaron un poco afectados" por el olor de esa droga.

El abogado de Reiss, Endika Zulueta, quiso saber si ese olor sería igual de "penetrante" de haber estado el hachís en mal estado (Trashorras declaró que esos viajes eran para devolverle a "El Chino" hachís de mala calidad), a lo que uno de los peritos afirmó que "huele peor", aunque admitió que no se hizo esa comparativa porque sólo se emplearon "bolas entregadas por Farmacia", y mantuvo que a pesar de estar empaquetado de forma hermética ese olor se traspasaría.

La defensa de Sergio Álvarez interrogó por su parte a los peritos acerca de por qué no se introdujo en la mochila de prueba una caja fuerte, teniendo en cuenta que su cliente habló en su declaración de una caja fuerte dentro de la mochila.

"Porque no hay ningún dato que identifique ese tipo de caja", aseguró uno de los agentes, al apuntar que lo que dijo su defendido es que "le dio la impresión" de que había "una caja metálica".

Sin comprobar los CD

Añadieron además que una caja de Goma 2 ECO aguanta seis horas sin deformarse aunque, como él dijo, permaneciera sentado sobre ella todo el viaje desde Asturias y mantuvieron que no corrió peligro por el hecho de que fueran explosivos porque no estaba conectados a un detonador.

En ese momento el abogado les preguntó por qué tampoco introdujeron en la bolsa CD, objetos que en su declaración aseguró que creyó que era lo que transportaba, y el perito indicó que porque en ese momento se hablaba de hachís y explosivos y sólo Sergio Álvarez habla de CD.


"Ya, pero si lo dijo, lo lógico sería descartarlo ¿no?", observó el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que intervino en numerosas ocasiones.
La información sobre peajes se extrajo, en febrero, del Juzgado, de la Administración, de cuentas bancarias. Se elaboró con ello un informe preliminar. Posteriormente, se hizo una ampliación (la que consta en el sumario) con información facilitada por Caja Asturias: las cuentas estaban vinculadas a Emilio Suárez Trashorras y Carmen Toro.

En uno de los viajes que éstos hicieron de Asturias a Madrid, según información del Juzgado facilitada en febrero, una misma tarjeta se utilizó en dos ocasiones en un mismo peaje en un intervalo de tiempo de segundos. Lo lógico es que hubiese dos vehículos que usaron la misma tarjeta.

El hecho de que una tarjeta con un titular concreto se use en un peaje no significa que pague su titular. Sólo significa que se usa esa tarjeta en un peaje. El perito explica que la normativa exige que se solicite DNI al titular. No obstante, el Presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez, matizaba que, objetivamente, eso no es la práctica habitual: en el carril de los peajes de “pago sólo con tarjeta” nadie solicita el DNI. Por tanto, remarcó el letrado de Trashorras, el hecho de que una tarjeta de éste se usara en un peaje no significa que estuviera en el peaje.

También elaboraron un informe sobre el BMW de Jamal Ahmidan. Lo ratifican. Para elaborarlo se basaron en declaraciones de testigos, imputados, talleres, etc. En relación con este coche, Abdelilah EL Fadual dio su identidad en distintos talleres y lo dejó para reparar. La relación de Slimane Aoun con el vehículo en cuestión procede de declaraciones de un testigo, de un taller, que ya había declarado en juicio.

Respecto a las bolsas de viaje cotejadas, se concluye que ambas bolsas son prácticamente idénticas salvo en lo que respecta a la guarnición de la bandolera, las capas y el hilo de costura de la guarnición. El patronaje y los tejidos son iguales. No se descarta que sean de la misma fábrica pero tampoco se sabe con certeza que efectivamente sean de la misma fábrica, resume el Presidente.

Diferencias en los móviles

El lunes, otros dos peritos TEDAX, testigos 58655 Y 80212, encargados de la elaboración de un informe sobre teléfonos móviles utilizados en artefactos explosivos por parte de ETA y la desactivación de la mochila de Vallecas, señalaron ante el tribunal la existencia de muchas diferencias técnicas en el uso, en tres ocasiones, de los móviles por parte de la banda terrorista en atentados y el método empleado en la masacre del 11 de marzo de 2004.

El informe pericial se realizó sobre tres aparatos utilizados en tres casos diferentes por ETA (cometidos en San Sebastián, el cementerio de Zarauz y el puerto de Pasajes en 2001) con los usados en los atentados del 11-M. ETA intercala hasta el momento de la deflagración un detonador mecánico como elemento de seguridad, así como un controlador a distancia con una fuente de alimentación propia, mientras que el grupo islamista usó sólo un temporizador.

La confección de los artefactos del 11-M, según explicó uno de los peritos, no era habitual y el teléfono encontrado en la "mochila de Vallecas" presentaba una manipulación que requiere ciertos conocimientos con respecto al terminal y debía haber sido realizado por una persona que tuviera principios básicos de telefonía.

En este informe, que elaboraron a petición del instructor del sumario de los atentados, el juez Juan del Olmo, indicaron también otras diferencias entre la utilización de los móviles por parte de ETA y en el 11-M como son los detonadores o la marca del teléfono que en el caso de la banda terrorista en los tres atentados en que los ha utilizado siempre, ha sido Alcatel Easy One Touch y en la masacre de Madrid fue Trium 110. Además, ETA suele utilizar los aparatos móviles a modo de mando a distancia y la célula como temporizador.

La confección de los artefactos del 11-M, según explicó uno de los peritos, no era habitual y el teléfono encontrado en la "mochila de Vallecas" presentaba una manipulación que requiere ciertos conocimientos con respecto al terminal y debía haber sido realizado por una persona que tuviera principios básicos de telefonía.

Además de estos peritos, testigos X-00 y C-72, técnicos en telecomunicaciones y telefonía móvil, que elaboraron un informe sobre las BTS (repetidores de telefonía) y que expusieron que los móviles que iban dentro de las mochilas-bomba estaban todos apagados como se pudo observar en el de la "mochila de Vallecas", la única que no estalló.

A continuación participaron dos peritos de la Policía Nacional, testigos 148 y 51.884.822, que analizaron la bolsa de viaje azul oscuro, con una inscripción en una de las asas, que contenía el explosivo desactivado por los TEDAX y que supuestamente venía del tren explosionado en la estación de El Pozo.

Esta bolsa se contrastó con una muestra indubitada, con un patrón de referencia. La pericia concluye que ambas bolsas son prácticamente idénticas salvo en lo que respecta a la guarnición de la bandolera, las capas y el hilo de costura de la guarnición. El patronaje y los tejidos son iguales. “No se descarta que sean de la misma fábrica, pero tampoco se sabe con certeza que efectivamente sean de la misma fábrica”, resumió El magistrado Gómez Bermúdez.

Atentado de bajo coste

Tres agentes de la UCI, testigos 87724, 84101 y 87492, que elaboraron los informes sobre la financiación del atentado del 11-M, afirmaron el miércoles que su coste fue "relativamente pequeño" y que “el suicida Jamal Ahmidan, ‘El Chino’, se perfilaba como la figura central en la financiación, que provenía del tráfico de estupefacientes” e, incluso, llegó a pagar alquileres de algunas viviendas relacionadas con los atentados.

Los peritos han explicado que en ningún momento se detectaron transferencias bancarias entre los supuestos autores que hicieran pensar en que una determinada persona fuera la encargada de financiar la operación, sino que "cada uno aportó su parte personal".

Así, durante la investigación del 11-M, la droga sobre la que se hicieron ciertas estimaciones en materia de financiación de los atentados fue hallada en el domicilio del primo de "El Chino", el acusado Hamid Ahmidan, ya que no pudieron comprobar dónde compraba Jamal Ahmidan el hachís con el que traficaba ni cómo adquirió el primer dinero para comenzar con el tráfico de estupefacientes al llegar de Marruecos a España.

Respecto Trashorras, los peritos indicaron que sólo constan sus ingresos por la pensión de invalidez que percibe y matizaron que no constan ingresos por drogas o venta explosivos y tampoco pudieron determinar en su investigación si el acusado Rafá Zouhier obtuvo dinero del tráfico de explosivos.

El comisario jefe del Instituto de Estudios de la Policía, José Cabanillas, que ya declaró el pasado nueve de mayo en relación a un informe sobre la posible vinculación entre ETA y el 11-M, regresaba como perito para exponer a la sala varios de los informes en los que participó en su etapa de responsabilidad en la Comisaría General de Información.

Cabanillas, uno de los funcionarios mencionados en la carta enviada al presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, por el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera en la que revelaba datos realizados por un supuesto informe que relacionaba a ETA con los atentados, resumió junto a otra compañera sus conclusiones en relación con el vídeo reivindicativo de la masacre hallado en Leganés.

Explicó que la intención de esa grabación era "atemorizar" a la población. y que en el mismo aparecen tres figuras, y la central, que ha sido identificada con 'El Chino', se comporta “como un líder, que aparece además investido con los atributos habituales del mismo” y "pretende atemorizar" e incluso "advertir de que seguían teniendo dinamita como la que utilizaron en los atentados a los trenes".

“El Chino” protagonista del vídeo

Según los peritos, el vídeo encontrado en Leganés, es muy similar a la inmensa mayoría de las imágenes de líderes o emires en Irak, que aparecen con los mismos elementos, el Corán y un arma de guerra, igual que "El Chino" en la grabación era el personaje central y estaba acompañado de otras dos personas que portaban el Corán y un fusil Sterling.

En cuanto a los destinatarios añadieron que si bien la primera parte del mismo va dirigido a la población en general la segunda parte va para la población musulmana a la que se concede un plazo de siete días para huir de España si tiene miedo.

Los dos peritos indicaron que de la preparación de la cinta se ocupó todo el grupo que se suicidó en Leganés y otras personas que huyeron de la vivienda.

El comisario también declaró, junto a otras dos policías de la Unidad Central de Información (UCI), sobre los informes de las comisiones rogatorias internacionales tramitadas en Francia, Bélgica, Italia y Marruecos, en relación con el 11-M.

La mayor parte de los datos obtenidos señalan una pertenencia del considerado autor intelectual de los atentados Hassan El Haski de la sección europea del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).

Identificaciones periciales

Los peritos que analizaron el martes las muestras de ADN, recogidas en los diferentes escenarios relacionados con el 11-M manifestaron que entre éstas encontraron perfiles de los acusados Abdelmajid Bouchar y Basel Ghalyoun y de los siete terroristas que se suicidaron en el piso de Leganés (Madrid).

El perfil de Bassel Ghalyoun se encontró en una prenda hallada en Leganés: era un gorro árabe. El de Jamal Zougam se encontró en un Mitsubishi Galant (en el freno, en una servilleta, en una botella, etc. Y el ADN de Otman El Ghanoui se halló en una sudadera gris encontrada en la finca de Morata.

Así lo manifestaron los cinco facultativos de la Policía Científica - 82725 (policía nacional), 202 (facultativo) y peritos de las periciales 31, 32 y 97- en la sesión cuadragésima del juicio por el 11-M, en la que explicaron que de los siete cadáveres que hallaron en Leganés, se identificaron en un principio dos, otro resultó anónimo, y los otros cuatro, mediante la comparación de la necrorreseña.

Con este último sistema, precisó una de los cinco peritos, identificaron a Jamal Ahmidan, "El Chino", Serhane Ben Abdelmajid, "El Tunecino", Rifaat Anouar y Abdennabi Kounjaa, mientras que a los hermanos Mohamed y Rachid Oulad Akcha se los identificó con los perfiles que envió la Real Gendarmería de Marruecos, país de origen de estos hermanos.

En el informe sobre la inspección ocular de los cadáveres encontrados en las ruinas de Leganés consta que se identificaron genéticamente dos cadáveres; cuatro por las reseñas necrológicas y uno quedó sin identificar.

Se analizó una muestra de “hueso de dátil” y otra de “hueso de aceituna”, encontradas en Leganés. El perfil asignado fue 18 “anónimo”. En 2005 se recibió muestra indubitada del perfil de Abdelmajid Bouchar que se cotejó con el 18 dando resultado coincidente. El ADN de este fallecido se localizó en unas botellas encontradas en el Renault 19 partiendo de muestras indubitadas del hotel Fuenlabrada.

Más perfiles

También en una botella de agua Viladrau, encontrada en un Opel Astra, se halló ADN de Jamal Ahmidan “El Chino”. En una sábana bajera del domicilio del Albolote se encontraron los perfiles Ahmidan, que aparecían también en Morata, en un Citroen y en un Opel Astra, y de Rifaat Anouar.

El perfil 19 era de Mohamed Oulad Akcha y se analizaron sus restos en una mochila. Su perfil se identificó en un guante de trabajo y coincidía sin duda con el de uno de los cadáveres de Leganés.

Respecto a una cuchilla de afeitar Gillete Azul, hallada en la finca de Morata, en ella se encontró el perfil 38 que coincide con el perfil 18 de otro informe: Abdelmajid Bouchar.

El perfil de Abdenabi Kounjaa también se identificó sin problemas, porque había muchas huellas y el de Riffaat Anouar aparece en la furgoneta Kangoo, en la finca de Chinchón y en la finca de Albolote.

En el Skoda Fabia se encontró el perfil 6, de Allekema Lamari. Se analizaron una chaqueta, una bufanda y el dedil de un guante. También se obtuvo el perfil mitocondria en unos pelos suyos, aunque esta prueba tiene menor alcance demostrativo,.

También se halló el perfil de Afalah, identificado por una prueba de paternidad de fiabilidad alta (99,999999 %): las muestras se extrajeron de una sobaquera.

El perfil de Saed El Harrak aparece en prendas suyas, mientras que De Rabei Osman se analizaron un cepillo de dientes, una muestra de saliva y un vaso de plástico.

El perfil de Serhane “El Tunecino” se encontró en un cepillo de dientes y en una toalla blanca recogidos en un domicilio calle Francisco Ramiro.

El perfil de Mohamed Belhadj, que se obtuvo mediante prueba de paternidad, se halló en una colilla de Marlboro de un Golf propiedad de Ibrahim Afalah.

En el domicilio de Travesía de Madrid, se encontró un perfil desconocido de una mujer y el ADN de Rafa Zouhier, que aparece también como perfil 98 en un atestado por robo de la Comisaría Moncloa – Aravaca.

En ciertos “pelos” se encontró el perfil de Safwan Sabagh y el de Hamid Ahmidan, perfil 36, se encontró en restos del volante de un Megane y en un pantalón encontrado en la finca de Morata. En el Megane, se encontró también ADN de una mujer y una mezcla con el perfil del propietario de la furgoneta Renault Kangoo.

99,9999999999991 por ciento

Antes del testimonio de estos cinco peritos comparecieron el facultativo, que actúa como testigo 161, y el agente de policía, 74131, que analizaron los restos de Lamari. Explicaron que éstos consistían en un fragmento de cabeza, que se comparó con una reseña policial, tanto sobre la pose de perfil como de la pose de frente. Y se encontraron una serie de puntos identificadores. Además, la cabeza conservaba el pelo, parte de la frente, la oreja derecha, barba y se contaba con la morfología del pabellón auditivo y una cicatriz.

Por su parte, los peritos Facultativo 21 Y Técnico 176 , ambos policías nacionales, contaron que para determinar el perfil genético que era anónimo tomaron muestras de saliva de los padres de Lamari, cuya coincidencia fue del "99,9999999999991 por ciento".

Los peritos de acústica forense, testigos 78903 y 196, que han analizado tres videos, uno encontrado en las inmediaciones de la mezquita de la M30 y dos hallados en los escombros de Leganés, explicaron que se hizo una comparativa entre las tres cintas y, luego, una nueva comparativa con otras cintas recuperadas en la causa.

Se hizo la comparativa con un sistema de reconocimiento automático dado que el idioma en que se hablaba era árabe y llegaron a la conclusión de que los autores de la reivindicación de la mezquita y de las cintas de Leganés no eran los mismos. Sin embargo, las cintas de Leganés procedían de un mismo interlocutor y en la comparativa con otras cintas, las voces de las 3 analizadas no se correspondían

Testigos y amigos

Attila Turk, amigo de El Haski, junto a los hermanos Ahmed y Youssef M'Saad, todos ellos presos en Francia por su relación con el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), declararon por la mañana, a través de videoconferencia desde Versalles (París),

Turk negó haber implicado a El Haski en la ideación y preparación del 11-M y no reconoció las declaraciones que prestó ante la Policía en las que dijo que este procesado "estaba muy nervioso y preocupado" antes de los atentados de Madrid.

Los hermanos M'Saad admitieron que el Haski se alojó en casa de sus padres en el país galo antes y después del 11-M y uno de ellos dijo que le vio "normal" y que "no tenía miedo".

El que más relación tenía de los dos hermanos con El Haski -presunto ideólogo de los atentados-, era, según su propio testimonio, Youssef, en cuyo domicilio en Francia le dejó permanecer unos días porque cuando él se trasladó a Siria con su madre, estuvieron seis días en la casa de El Haski.

Youssef contó que El Haski tenía un teléfono, un Nokia de color oscuro negro o azul, en el que sólo recibía llamadas, puesto que él llamaba desde cabinas públicas. Además, usaba una cuenta “Yahoo” de correo electrónico. No obstante, señaló que no sabe con quien contactaba, aunque supone que posiblemente sería con su familia y amigos sirios.

Tanto Ahmed como Youssef señalaron que El Haski tenía dinero durante su estancia en Francia a pesar de que no trabajaba, y a este respecto Youssef indicó que ya lo trajo con él y también se lo prestaban unos amigos suyos de la localidad de Clichy.

Youssef negó en un principio que a El Haski se le conociera como "Abu Hamza", aunque después dijo que "escasas veces" se le llamaba con ese sobrenombre.

Suspendida la sesión

La vista quedó suspendida el miércoles hasta el próximo lunes día 28 debido a que la fuerte tormenta que descargó en Madrid y estropeó el sistema de grabación de la sala.

No hay comentarios: