miércoles, 9 de mayo de 2007

El policía que hizo el informe sobre ETA dice que los presos islamistas usan el Gara como mantel









Tras la declaración de los 29 procesados y los testigos, este miércoles ha arrancado la fase pericial del juicio por el 11-M. Entre los primeros en comparecer estaba José Cabanillas, responsable de la UCI al que Díaz de Mera atribuyó la falsificación del informe sobre ETA y el 11-M. Con esta prueba, ha dicho el agente, se llegó a la conclusión de que "no hay relación" entre los presos etarras y los presos islamistas más allá "del compañerismo propio". Cabanillas ha reconocido que encontraron a varios internos islámicos ejemplares del diario que utiliza ETA como altavoz, el Gara. La explicación que le dieron los presos es que lo usaban "como mantel". Su declaración se ha centrado en exculpar a la banda terrorista aunque ha admitido que sus conocimientos sobre ella "son muy limitados".

(Libertad Digital)
Durante el interrogatorio, el comisario jefe del Instituto de Estudios de Policía, José Cabanillas, aseguró que del informe elaborado se desprende que entre presos de ETA y e islamistas no existe "ninguna relación más allá de la del compañerismo propia dentro de las prisiones". Cabanillas compareció junto a otros dos agentes de la Unidad Central de Inteligencia.
 
Se esperaba con interés su testimonio porque el número de identificación de Cabanillas es el que apuntó Díaz de Mera como el del agente que falsificó el informe sobre ETA y el 11-M por orden del ya ex comisario general de Información, Telesforo Rubio. Toda la declaración de Cabanillas se centró en exculpar a la banda terrorista aunque al final admitió que sus conocimientos sobre el terrorismo etarra son "muy limitados".
 
Las distintas fórmulas de la cloratita
 
El informe sobre ETA y el 11-M, explicó, se hizo tras la operación "Nova", entre octubre y diciembre de 2004. Las averiguaciones de esa operación pudieron generar confusiones, según Cabanillas, sobre una supuesta relación entre presos islamistas y etarras y como ejemplo citó un ejemplar del diario "Gara" que se le halló a un islamista, pero que usaba "como mantel" o la nota en la celda del preso Abdelkrim Benesmail en la que estaban los nombre de algunos etarras, como el de Henri Parot. Finalmente, dijo, la conclusión a la que se llegó era que "no existía ninguna relación entre los elementos que se encontraron". De la fórmula de la cloratita que apareció en poder de este preso negó que se la facilitara ETA. No aportó datos y se perdió en un circunloquio para terminar diciendo que la fórmula de los etarras y la del islamista no eran las mismas.
 
También le preguntaron si investigaron la presencia de varios etarras, como Josune Oña, en Madrid el 11-M, como reconocieron varios testigos durante la anterior fase testifical. Dijo que a la Policía no le constaba que hubieran estado en la capital. De los contactos de Jamal Ahmidan "El Chino" en el País Vasco explicó que aunque lo investigaron nada encontraron. Y que el hecho de que el explosivo utilizado en la masacre no fuera Titadyn fue uno de los datos para descartar ETA. Cuando uno de los abogados de la acusación le preguntó si en caso de descubrirse Titadyn hubieran pensado en ETA, el presidente del tribunal no le dejó continuar por esa línea y le cortó, provocando la protesta del letrado.
 
Cabanillas, a preguntas de Gómez Bermúdez precisó que nunca había participado en labores de investigación sobre terrorismo para la Policía, pero que sí conocía el mundo islámico por su experiencia en el tráfico de drogas con implicados musulmanes, lo que, según dijo, le ayudó a "conocer sus costumbres y cómo reaccionan, y sobre todo, a adelantarnos a ellos".
 

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