martes, 8 de mayo de 2007

Un jefe de la Guardia Civil de Oviedo dice que se le "escapa" por qué fracasó la investigación sobre los explosivos









El capitán jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Oviedo Pedro Marful ha explicado que se le "escapan los motivos" del fracaso en la creación de un equipo constituido por personal de las Comandancias de Oviedo y Gijón para investigar las confidencias de Nayo, Lavandera y Rafa Zouhier sobre la trama de explosivos de Suárez Trashorras y Antonio Toro. ETA ha vuelto a estar presente en el juicio. Marful ha especificado que en la primera reunión celebrada con Nayo, éste dijo que la banda terrorista estaba "detrás de unos explosivos de Toro". Trasladó esta información a sus mandos naturales y no hizo nada más.

L D (Europa Press)
El capitán jefe de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo Pedro Marful ha señalado este martes que se le "escapan los motivos" del fracaso en la creación de un equipo mixto constituido por personal de las Comandancias de Oviedo y Gijón con objeto de investigar las confidencias ofrecidas por Francisco Javier Fernandez Díaz, conocido como Nayo, un testigo protegido (Lavandera) y el confidente de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) Rafa Zouhier respecto a la existencia de una red de tráfico de explosivos en Avilés gestionada por José Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro.
 
Detalló que tras las informaciones ofrecidas por Nayo que apuntaban a la existencia de unos 200 kilos de explosivos que no habían sido localizados en la conocida como Operación Pipol, y dado que los datos apuntaban a Avilés, se celebró una reunión con personal de la Comandancia de Gijón, a quien correspondía territorialmente esta ciudad asturiana para intercambiar información y estudiar la posibilidad de conformar este grupo mixto.
  
No obstante, dijo, la creación fracasó ante la intención de Oviedo de liderar el Grupo y el desarrollo por parte de Gijón de la Operación Serpiente, abierta a raiz de las confidencias del testigo protegido Lavandera también sobre Toro y Trashorras.
 
ETA vuelve a aparecer
  
En cuanto a la mención por parte de Nayo a la banda terrorista ETA, Marful especificó que en la primera reunión celebrada con él le habló de que la banda terrorista estaba "detrás de unos explosivos de Antonio Toro". Trasladó esta información a sus mandos naturales, indicó. El capitán matizó que quedó encargado de las investigaciones derivadas de las confidencias efectuadas, que finalmente no dieron fruto.
  
En cuanto al tercer confidente que ofreció datos coincidentes con los anteriores, el acusado Rafa Zouhier, que informó de la existencias de dos asturianos que podían manejarhasta 150 kilos de explosivos a sus controladores de la UCO, Marful explicó que ni siquiera averiguó su nombre y que el miembro de la unidad "Victor" le transmitió que contaban con una fuente viva que confirmaba lo anteriormente comentado por otros.
  
Así, a preguntas sobre la muestra de explosivo entregada por Zouhier a la UCO explicó que nunca la vió y que le informaron por teléfono de que "no servía para analizar". Ante el fracaso del grupo mixto de investigación, Marful aseguró que puso todo lo averiguado en conocimiento "de los fiscales" que le animaron "a continuar investigando".
 
Robo a una joyería
  
El capitán se refirió además a la detención de Zouhier en Asturias, en 2001, relacionada con el robo de una joyería. Explicó que ese mismo año identificaron a otro de los acusados, Rachid Aglif, conduciendo un vehículo propiedad de Zouhier. No obstante, la comprobación de sus datos, realizada en turno de noche y vía telefónica, no arrojó ningún dato sospechoso.
  
Por su parte, el sargento de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo Francisco Javier Hidalgo confirmó las declaraciones anteriores relativas a la creación del equipo mixto e indicó que le consta que se les ordenó que continuaran con la investigación pero dando prioridad a la vía de las drogas.
 
No faltaban explosivos en Asturias
 
El jefe de la Intervención Central de Armas José Luis Bayona expuso ante el tribunal del 11-M las normas contempladas en el reglamento anterior a marzo de 2004 relativo a explosivos y admitió que, según éste, la dinamita no consumida debía o bien "consumirse en el momento o devolverse a los depósitos". Este testigo dijo que no le consta la desaparición de cantidades "importantes de explosivos en alguna mina de Asturias". Sí que hay un escrito, matizó, "que refleja pequeñas sustracciones o desapariciones, no robos ni de cantidades importantes".
 
El agente realizó también a preguntas del abogado defensor del asturiano Raúl Gonzalez que el reglamento reducía su exigencia a informes en la autorización de los consumidores habituales y no se preveía la presencia de la Guardia Civil durante el consumo de explosivos.
 
Antes de esta declaración se produjo el interrogatorio de la defensa al coordinador de la División de Investigaciones Generales de la Policía Italiana, que confirmó los datos ofrecidos este lunes sobre las escuchas e investigación relativa al acusado Rabei Osman El Sayed, alias "Mohamed El Egipcio".
  
 

No hay comentarios: