martes, 22 de mayo de 2007

Tres islamistas presos en Francia cambian su declaración y niegan la implicación de El Haski






La cuadragésima sesión del juicio ha arrancado con la declaración por videoconferencia de tres islamistas presos en Francia. Los tres han negado ahora, en contra de lo que declararon ante el juez instructor, que el acusado de la autoría intelectual Hassan el Haski les confesara su implicación en el 11-M. El miembro de la célula francesa del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) Attila Turk sólo ha reconocido que albergó en marzo de 2004 al procesado aunque no sabe si fue antes o después de los atentados. Los hermanos M´Saad han explicado, que tras la masacre, El Haski estaba "normal" y "no tenía miedo".

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L D (Europa Press)
En sus declaraciones judiciales y ante la Policía, Turk indicó que uno de los considerados autores intelectuales de los atentados, Hassan el Haski, le había confesado que quienes perpetraron los atentados del 11-M eran gente de su grupo. Entonces explicó que en noviembre de 2003 se celebró una reunión en Bruselas convocada por el líder del GICM en Europa, Abdelkader Hakimi, a la que acudió El Haski con objeto de disputarle la dirección del grupo.
 
Sin embargo, este martes se desdijo. A través de videoconferencia desde la localidad francesa de Versalles explicó que en aquel año él se limitó a participar en una comida y no recuerda si El Haski acudió o no a la misma. Dijo que en entonces no hablaba francés por lo que no pudo entender qué se trató durante el encuentro. Además, declaró que desconoce quién es Hakimi y que no sabe qué es el GICM. Admitió que en la reunión participaron Bachir Goumid, también preso en Francia por pertenencia al grupo, y Mourad Chabarou, encarcelado en Bélgica por su condición de miembro de este grupo terrorista.
 
Durante la videoconferencia negó que El Haski estuviera nervioso o preocupado antes de los atentados de marzo en Madrid y dijo que nunca indicó esto a la Policía gala. Se limitó a explicar a los agentes que le había albergado porque no tenía vivienda y estaba buscando trabajo. A los 15 días, concretó, dejó el país. "No sé donde fue después", apuntó. También negó que conociera a los acusados Jamal Zougam y Youssef Belhadj.
 
Otros dos testigos se desdicen
 
Le siguió la declaración de otro de los árabes encarcelados en Francia por pertenencia al GICM. Ahmed M' Saad explicó que El Haski se alojó en dos ocasiones en casa de sus padres en Francia, una de ellas antes de los atentados, hasta el día 8 de marzo. Dijo que también permaneció en varias ocasiones en casa de su hermano Youssef. Tras la masacre no volvió a verle, agregó. En cuanto a las tendencias religiosas de El Haski, dijo no recordar si era radical ni si hablaba sobre la guerra de Irak.
 
La conexión por videoconferencia desde Versalles incluyó además la declaración del hermano de Ahmed, Youssef M' Saad, que explicó que coincidió con El Haski en Siria y posteriormente en dos ocasiones en Francia antes de los atentados de Madrid. Indicó que el acusado tenía un móvil un Nokia negro o azul oscuro, al que le llamaban sus amigos extranjeros, desde Siria y Bélgica. Para realizar llamadas solía trasladarse a un locutorio, destacó. El testigo explicó que, tras la masacre, El Haski —que según dijo no recibía el nombre de Abú Ansa— estaba "normal" y "no tenía miedo".
 

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