jueves, 17 de mayo de 2007

Los peritos encargados de identificar la escritura de algunos procesados aprendieron árabe en un cursillo







Dos agentes de la Guardia Civil indicaron ante el tribunal que la investigación sobre el cruce de llamadas entre la acusada Carmen Toro y otros teléfonos plantea dudas sobre la versión ofrecida por la procesada de que las comunicaciones incriminatorias fueron realizadas desde su móvil por su entonces marido José Emilio Suárez Trashorras y no por ella. También declararon los peritos caligráficos que revisaron diversa documentación manuscrita obrante en el sumario del 11-M y que identificaron la escritura de algunos de los procesados. Sin embargo, reconocieron que no hablan ni leen árabe, sólo saben interpretar este idioma por unas clases que les impartieron.

L D (Europa Press)
Los agentes ofrecieron como ejemplo la comprobación de la cadencia de llamadas efectuadas desde el móvil de Carmen Toro el día 5 de enero de 2004 coincidiendo con el viaje realizado por el acusado Sergio Álvarez a Madrid para la entrega de dinamita a la célula terrorista. Según indicaron los dos responsables de la elaboración de un informe pericial sobre intercambios de llamadas entre miembros de la célula e imputados asturianos, durante aquella jornada, que coincidía con un periodo de tiempo en que Suárez Trashorras y su cuñado Antonio Toro "no se hablaban" se realizaron desde el móvil de Carmen Toro llamadas tanto a su hermano como a Sergio Álvarez.
 
La acusada se encontraba en su puesto de trabajo coincidiendo con las comunicaciones lo cual plantea según los peritos dos posibles teorías o bien que Carmen Toro realizara desde su empleo llamadas de control a Amocachi o que las realizara Suárez Trashorras, lo que desmentiría que no se encontraba en buenas relaciones con su cuñado.
 
Además, a preguntas de una de las acusaciones populares los expertos precisaron que el ex minero solía efectuar todas sus llamadas o bien desde teléfonos prepago o bien desde cabinas telefónicas por lo cual los números se le han atribuido en la investigación al detectar "determinados patrones de comportamiento" que indicarían que le correspondían a él.
 
Así, destacaron que resultaría raro que el acusado se saltara sus habituales prevenciones para evitar dejar pistas de sus comunicaciones y utilizara el móvil de su mujer que sí dejaba rastro. Este hecho podría reforzar la convicción de que era la propia Carmen Toro la que realizaba las llamadas registradas desde su teléfono.
 
Teléfonos atribuidos a Trashorras
 
Los peritos añadieron que desde los teléfonos atribuidos a Suárez Trashorras se realizaron diversos contactos con componentes de la célula de Morata de Tajuña, principalmente con Jamal Ahmidan, alias "El Chino". Se detectaron también contactos con el entorno habitual del ex minero, entre ellos llamadas al acusado Raúl González Peláez.
 
El móvil de Carmen Toro realizó también llamadas a este último acusado y a Jamal Ahmidan en el periodo correspondiente a los primeros meses del año 2004. No obstante, los expertos advirtieron que varios de los acusados han alegado que Suárez Trashorras les pedía en ocasiones su teléfono para llamar a "El Chino". Así, además de las llamadas desde el móvil de Carmen Toro hay otras registradas desde los teléfonos de los acusados Iván Granados y Javier González Díaz alias "El Dinamita".
 
En cuanto a las llamadas realizadas desde móviles atribuidos a "El Chino" además de contactar con teléfonos atribuidos al ex minero quedaron registradas una llamada realizada por el árabe a "El Dinamita" y varias al menor acusado de colaborar en el transporte de explosivos, conocido como "El Gitanillo". Los peritos indicaron que consta también una llamada del suicida Serhane Ben Abdelmajid Fakhet alias "Serhane El Tunecino" a un número atribuido a Suárez Trashorras.
 
Concretaron que según los cruces telefónicos fue Carmen Toro quien informó a su marido de que se habían producido los atentados el 11 de marzo ya que constan tres llamadas realizadas a partir de las 8:41 de la mañana. Al inicio de la pericial los expertos proyectaron un video que muestra las dificultades de acceso a Mina Conchita y la abrupta orografía del terreno intentando demostrar que era necesario conocer el lugar para llegar a él y localizar explosivos.
 
El difícil acceso a Mina Conchita de noche y con nieve
 
La fase pericial prosiguió este miércoles con la presencia en la sala de los peritos de la Guardia Civil que mostraron un vídeo sobre la inspección ocular en Mina Conchita. El vídeo se hizo los días 19 y 20 de marzo de 2005, un año después del 11-M. Según las explicaciones de los agentes, la supuesta recogida de los explosivos en la noche del 28 de febrero de 2004 es difícil de entender porque la zona, de muy difícil acceso, carecía de iluminación.
 
A esto hay que añadir el temporal de nieve que afectaba a la zona por esas fechas. "Con esos caminos, de noche y con nieve, había que conocer muy bien la mina" y los supuestos lugares en que estaban los explosivos para localizarlos y sacarlos. El presidente del tribunal cortó a uno de los peritos cuando hablaba de un cartucho de dinamita que se pudo ver en las imágenes. Era posterior al 11-M en más de un año y el sistema de numeración era totalmente diferente.
 
Insuficiente conocimiento del árabe
 
A pesar de reconocer su escaso conocimiento del árabe, los peritos caligráficos, que revisaron diversa documentación manuscrita obrante en el sumario del 11-M, identificaron la escritura de algunos de los procesados en documentos hallados en diferentes escenarios como es el piso de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés (Madrid).  Así, los peritos llegaron a la conclusión de que algunos de documentos encontrados en Leganés, contienen la escritura de Mohamed Bouharrat, a quien la Fiscalía considera miembro del grupo que lideraba uno de los presuntos ideólogos de la masacre, Rabei Osman El Sabed, "El Egipcio", y responsable de la captación de nuevos miembros de la supuesta célula terrorista islamista.
 
Con respecto a Bouharrat, así como en relación con el presunto autor material de la masacre Basel Ghalyoun, cuya letra también ha sido identificada en otros documentos, los expertos calígrafos llegaron a sus conclusiones tras comparar los documentos originales que les fueron remitidos con los cuerpos de escritura tomados de los procesados en el Juzgado de Instrucción.
 
Estos peritos también revisaron pasaportes, permisos de conducción, tarjetas de residencia y otros documentos que resultaron auténticos, mientras que otros eran fácilmente reconocibles como falsificados, ya que sobre soporte auténtico se colocaban las fotografías de los interesados en utilizarlos.
 
Los expertos analizaron igualmente las notas (con caracteres tanto árabes como latinos) atribuídas a Rabei Osman El Sayed, "El Egipcio", y remitidas a la Audiencia Nacional por las autoridades judiciales de Italia, país en el que se detuvo al presunto ideólogo, que se compararon con el cuerpo de escritura tomado al procesado en España. Estas pericias demostraron que los citados documentos habían sido suscritos por Rabei Osman. Aunque hay que aclarar que los peritos no tuvieron acceso a las notas originales sino a fotocopias. Y tampoco han sabido precisar si se habían realizado fotocopias de los originales o fotocopias de, a su vez, otras fotocopias.
 
Además, los mismos peritos compararon una tela que se encontró en el piso de Leganés con la aparecida como fondo del vídeo de reivindicación del atentado que se encontró en una papelera cercana a la mezquita de la M-30, en Madrid, llegando a la conclusión de que se trataba del mismo elemento.
 

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